
LAS IRRADIACIONES SOLARES EN LA SUPERFICIE DE LA TIERRA:
El sol nos envía unas irradiaciones complejas, que son filtradas por la capa de ozono de la atmósfera antes de que lleguen a la tierra.
El ozono:
- El ozono es un gas cuya molécula está formada por 3 átomos de oxígeno (03). El oxígeno sólo posee dos moléculas (02).
- El ozono forma una capa gaseosa que cubre el planeta en una extensión de varios kilómetros en las capas altas atmosféricas. Su máxima concentración se sitúa a 25 kms de altitud. La capa de ozono sufre variaciones cíclicas. No se trata de una tapadera, sino más bien de una inmensa nube que se estira, se extiende, se concentra o se diluye. Sin embargo, desde 1970 se ha constatado que ese velo protector contra las radiaciones nocivas emitidas por el sol se desgarra sobre ciertas zonas del globo, creando una situación preocupante, sobre todo para nuestra piel.
LAS IRRADIACIONES SOLARES EN LA PIEL:
Con longitudes de onda comprendidas entre 280 y 380 nanómetros (1nm = 1 millonésima de mm) los UV A y B no penetran a demasiada profundidad en la piel. Sin embargo, son destructores y causan lesiones celulares, puesto que son muy energéticos.
Las irradiaciones emitidas por el sol se componen de un raudal de partículas elementales cargadas de energía, llamadas fotones.
Los fotones “vibran” y se desplazan formando una onda.
La longitud de onda es la distancia que separa 2 puntos idéntieos de una irradiación.
• Cuanto más corta es una longitud de onda, más cargada de energía está y, por consiguiente, es más peligrosa.
• Cuanto más grande sea esa longitud de onda, más profundamente penetrará en la piel.

Lechuga lacia:
■ Si la lechuga se ha quedado marchita y lacia sumérgela durante unos minutos en agua caliente. A continuación, dale un baño de agua fría con vinagre. Para lograr el mismo efecto, también puedes dejarla reposar en agua fría con unas rodajas de patata.

CONSEJO SOBRE LA CELULITIS:
En la “CELULITIS”, que con frecuencia se desarrolla en distintas zonas del cuerpo, confluyen alteraciones, que encuentran explicación en las siguientes teorías:
- Una de ellas se basa en el hecho de que una modificación hormonal inicial, desencadena un proceso de alteraciones que se agrava con la aparición de un problema vascular y el edema resultante, provocando la aparición de la celulitis.
- En base a otras teorías, es el problema vascular el que inicia la secuencia de alteraciones.
Por ello los Laboratorios ALAN-COAR recomiendan para el tratamiento de la celulitis:
- Tratamiento tópico o externo, que por un lado facilite la disolución de los nodulos de la celulitis, y por otro desencadene una vascularización local para la eliminación de las sustancia-disueltas vía renal y atenúan el problema vascular.
- Modificación de los hábitos alimentarios.
- Ejercicio físico adecuado. Las “ESTETICISTAS”, son las profesionales especializadas indicadas paraba aplicación del tratamiento tópico de la celulitis. Por ello los Laboratorios ALAN COAR, aconsejan que se acuda los CENTROS DE ESTÉTICA para solucionar el problema de celulitis de manera tópica y sin efectos secundarios, centros especializados donde aplicara:: Tratamiento Anticelulítico Biológico por vendaje de los Laboratorios ALAN-COAR.

BRONZE DIET DE DIET ESTHETIC
Diet Esthetic presenta como novedad su nueva Línea Bronceadora y Activadora de la melanina con liposomas, sin FPS y sin conservantes, para broncearse con sol natural o artificial.
La nueva línea se divide en dos fases, la primera fase prepara la piel y broncea rápida, natural y uniformemente. La segunda fase produce una activación de la melanogénesis (bronceado) con un aumento de hasta un 70% de efectividad. Además de broncear, Bronze Diet mantiene el cuidado de la piel gracias a su gran poder hidratante. Por otro lado, la emulsión fluida Brome Diet spray Tres añade a su capacidad bronceadora su poder anticelulítico y reafirmante.

PIERNAS CANSADAS:
LOS CONSEJOS A DAR:
¿Qué consejos puede usted dar a sus clientes que sufren de piernas cansadas?
Hay que poner remedio a las causas, generalmente relacionadas con el modo de vida:
1) Emprender, si es necesario, una pérdida de peso. Aconsejar una alimentación que contenga menos grasas animales y azúcares rápidos, favorecer el consumo de pescado, frutas ricas en vitaminas y cereales, que contienen vitamina E; tomar agua e infusiones para favorecer la eliminación y disminuir el consumo de alcohol, que favorece la acumulación de grasas.
2) Aconsejar la práctica de un deporte de movimientos largos, flexibles y progresivos: bicicleta, marcha a grandes zancadas, golf, esquí de fondo, gimnasia (pedaleos verticales y horizontales), natación o yoga, para estimular el impulso del sistema venoso, que parte -recordémoslo- de la bóveda plantar, y reactivar de este modo la circulación de retorno.
3) Llevar pantys de contención (las fibras de licra ejercen presión a cada movimiento) o pantys con un elevado porcentaje de esa fibra.
4) Tomar duchas de agua fría cada noche, subiendo el chorro de agua desde los pies hasta los muslos.
5) Suprimir en lo posible el tabaco y disminuir el consumo de café o té.
6) Evitar exposiciones prolongadas al sol.
7) Aconsejar la depilación con cera tibia o fría.
Llevar un calzado de suela de madera, en caso de tener calefacción por el suelo.
9) Evitar llevar ropa interior, vestidos y pantalones demasiado ceñidos.
Todo eso exige un exfuerzo y una movilización de la persona afectada.
Frecuentemente es más fácil y más rápidamente eficaz utilizar al mismo tiempo un producto de tratamiento. Eso animará posiblemente a la mujer a cambiar sus hábitos de vida.
Si los problemas persisten, ¿cuáles son los otros medios de tratamiento que pueden remediarlos?
Además del drenaje linfático manual del que ya hemos hablado, que proporciona un importante bienestar, existe todo un conjunto de medicamentos flebotónicos que deben ser recetados en casos de insuficiencia venosa orgánica añadida.
La utilización de la mesoterapia tiene un efecto estimulante en la microcirculación. Su eficacia ha sido demostrada hace ya mucho tiempo. Esta terapéutica tiene un efecto beneficioso y curativo en los trastornos funcionales provocados por la enfermedad venosa.

Cada cosa en su lugar:
La cocina es, sin dudas, el corazón de la casa. Allí se preparan los alimentos que nutren a toda la família, y es generalmente en ese espacio -sin importar si es grande o chico- donde se dan las charlas familiares más interesantes: los chicos se confiesan mientras lavamos los platos, los maridos se ponen mimosos cuando estamos preparando la ensalada… todo esto sin contar las charlas interminables, mate de por médio, con las amigas, buscando un poquito de intimidad.
Por todo esto es que amerita tenerla ordenada, y una de las maneras de comenzar es por las alacenas.
¿Cómo hacerlo? Lo primero es acomodar agrupando los elementos por su función y utilidad: especias con especias, ollas con ollas, etc. Piense cuáles son los “grupos” que necesitan más espacio. Comience colocando los grupos más grandes en los espacios mayores, y vaya bajando de tamaño.
Para organizar los elementos pequenos, tome todos los componentes de un grupo y etiquete cada uno usando etiquetas autoadhesivas, donde pondrá el nombre dei producto. Ponga todos los elementos ordenados por orden alfabético en una caja. La próxima vez que necesite algo, sabrá que abriendo la caja aparecerá. Si tie-ne más de una caja, póngale por fuera una etiqueta que identifique qué tipo de elementos contiene. Este método sirve para organizar latas, especias, tipos de pasta, etc.
No olvide que para que el orden sea efectivo y dure, debe:
Limpiar bien la alacena antes de guardar los nuevos “organizadores”.
Deshacerse de todos aquellos elementos que nunca usa.
Ahora que sabemos donde está cada cosa, cantemos con los chicos “a guardar, a guardar, cada cosa en su lugar”

SOLO PARA MUJERES:
Mujeres e Hipertensión es el título de un libro editado por Laboratorios Sanofl, dentro de su campaña para concienciar e Informar de esta enfermedad, en el que se recoge el estudio sociológico del mismo nombre realizado por la empresa Tábula-V sobre la relación entre esta patología y el sexo femenino. Aborda asuntos como los factores de riesgo, el estrés, los fármacos, las actitudes de prevención, la menopausia, etc.

MANOS:
SU ENVEJECIMIENTO:
Junto con el rostro, las manos son las únicas partes del cuerpo que no están protegidas. Las manos están pues expuestas a toda clase de agresiones que atacan la estructura de la piel y que, a falta de cuidados particulares y repetidos, van dejando sus huellas en ellas.
Las manos envejecen más rápidamente que las otras partes del cuerpo, puesto que su piel es diferente. En su dorso hay muy pocas glándulas sebáceas y ninguna en las palmas. Las manos están pues casi totalmente desprovistas de película natural protectora. El espesor de su capa córnea es mayor. Al envejecer, la epidermis se arruga, se apergamina y se aja.
Las manos trabajan permanentemente.
El agua, el uso de productos detergentes, el papel de oficina, el frío, el calor, el aire, los frotamientos repetidos, los mil y un gestos de la vida cotidiana, les hacen perder suavidad y elasticidad, deshidratándose y desecándose. En algunos casos pueden llegar a producirse sabañones y grietas.
Con el tiempo, el sistema de melanocitos se altera. Entonces puede producirse una acumulación de pigmentos en la epidermis en forma de manchas pardas más o menos acusadas, antiestéticas y mal aceptadas. Este fenómeno, que se manifiesta generalmente hacia los 40, afecta particularmente a las pieles finas y claras, acentuándose por efecto de la luz.

NO TODOS SOMOS IGUALES BAJO EL SOL
Disponemos de un capital solar” genéticamente programado. A medida que nos exponemos to vamos gastando, porque os efectos nocivos del sol a largo plazo (cánceres cutáneos, envejecimiento aclínico) dependen de las dosis y son acumulativos. Consecuencias:
- ese capital se agota a medida que envejecemos;
- cuanto más jóvenes comenzamos a exponernos, mayores son los riesgos;
- las exposiciones sin precauciones durante la infancia y la adolescencia deben evitarse absolutamente.
Ese capital de sol depende, ante todo, de nuestro fototipo.
Esta sensibilidad solar se inscribe en nuestro patrimonio genético. Depende de un cierto número de criterios (color de la piel en invierno, color del cabello, de los ojos, pecas) que determinan nuestra capacidad de bronceado y, finalmente, de nuestro nivel de protección contra el sol.

LOS DIEZ CONSEJOS DE LA ESTETICISTA:
1. Evitar las exposiciones de alto riesgo: entre las 11 y 14 horas en verano (horas solares), cuando las irradiaciones son más intensas, y en la montaña, con nieve.
2. Respetar el fototipo de cada individuo.
3. Aumentar progresivamente el tiempo de exposición, más lentamente cuanto más claro es el fototipo de la persona.
4. Aceptar el plazo de eficacia del bronceado: entre 8 y 15 días, en función del fototipo.
5. Llevar cuidado con la reflexión de la arena, responsable de insolaciones bajo la sombrilla.
6. Secarse al salir del agua, puesto que con la piel mojada, la capa córnea es más permeable a los UV.
7. Utilizar correctamente los fotoprotectores.
8. Foto protección obligatoria del niño.
9. Tener precaución con ciertos medicamentos y productos perfumantes, causantes de accidentes de fotosensibilización.
10. En el salón de belleza hay que “preparar” la piel para la fuerte irradiación UV B de las vacaciones mediante sesiones de UV A perfectamente dosificadas.