Prevención del síndrome del shock tóxico
• El hecho de no utilizar tampones reduce drásticamente las posibilidades de desarrollar el síndrome del shock tóxico, pero hay que tener en cuenta que se trata de un problema muy poco frecuente.
• Cambia el tampón con regularidad, al menos cada cuatro horas. Eso puede ayudar a reducir la incidencia.
• Los tampones «superabsorbentes» se asocian con un riesgo más alto, posiblemente a causa de la composición de los mismos. (Utiliza el tamaño más pequeño que te dure cuatro horas, así te cambiarás cuando corresponde.)
• No te dejes un tampón puesto una noche entera. Las mujeres que alternan tampones con compresas muestran una menor incidencia de shock tóxico.
• El síndrome del shock tóxico puede estar asociado incluso con las fibras sintéticas que se usan para los tampones, y por lo tanto existe la posibilidad de que el riesgo se reduzca mediante el uso de fibras naturales, como el algodón. En la actualidad se venden tampones fabricados con fibras orgánicas y sin tratar, pero no hay pruebas de que sean mejores.
