LAS PRÁCTICAS NATURALES BELLEZA CORPORAL
LAS PRÁCTICAS NATURALES
Veamos, en primer término, la incidencia que pueden tener en nuestra estética corporal los modificantes naturales, susceptibles de ser convertidos por nosotras en prácticas habituales. Decir susceptibles no significa posibles. Constituyen en realidad una aspiración, aunque por lo de “naturales” se suponga que deberían estar al alcance de cualquiera. Pero, que nosotros sepamos, sólo estuvieron y están en mano de muy pocas. Y, ¡paradojas de este mundo!, esas pocas son quienes menos las utilizan a efectos de conseguir lo que en sentido más amplio entendemos por belleza.
Pero, repetimos, una actitud firme y un deseo consecuente pueden conseguir el ejercicio de alguna de estas prácticas que consideramos básicas.
En efecto, la gimnasia, el deporte y el contacto con la naturaleza pueden darnos la atmósfera adecuada para llevar una vida sana.
El “tipo femenino” ideal no se reduce a conseguir unas determinadas proporciones. La maja desnuda de Goya. probablemente pintada a fina/es del s. XVIII, nos ofrece un ejemplo de armonía entre cuerpo, actitud y expresión, factores tan importantes en la belleza como la misma perfección de las proporciones.
La silueta ideal es consecuencia del gusto social, tan sujeto a fluctuaciones y cambios según las épocas y lugares. En este sentido no cabe duda de que la silueta ideal es un producto de la moda. En esta Venus del pintor italiano Lorenzo di Credi podemos observar el ideal de belleza de la sociedad renacentista del s. xvi, tan discrepante, en algunos aspectos, de los actuales gustos estéticos.


