La obesidad
Esto no tiene nada que ver con «sentirse demasiado gorda». Y además es una categoría distinta del sobrepeso.
La «obesidad» es una definición médica que como se diagnostica mejor, seguramente, es aplicando el índice de Masa Corporal (IMG). Te lo recordamos: hay que dividir el peso en kilogramos por la altura en metros al cuadrado.
Por ejemplo, si pesas 92 kilos y mides 1,70 metros, has de dividir el peso (92) por la altura al cuadrado (1,70 por 1,70 da 2,89). El resultado del cálculo es 31,83.
Si se redondea hasta el número entero más próximo, tu IMC es 32, y eso te sitúa en la categoría de los obesos. (Como norma general, un IMC inferior a 20 supone estar falto de peso; entre 20 y 25 es normal; entre 26 y 30 significa sobrepeso; y por encima de 30 se trata de obesidad.)
Recuerda que el IMG no es el Evangelio, y que no tiene en cuenta la constitución de cada persona.
Además, el IMG no sirve de nada hasta que se alcanza la estatura definitiva, normalmente después de cumplir los 20 años.
En una adolescente no significa nada.
Efectos sobre el período
La obesidad puede dar lugar a reglas más abundantes y alterar el ciclo menstrual de modo imprevisible. También aumenta el riesgo de padecer cáncer de mama y de endometrio, porque se produce una mayor cantidad de estrógeno en las células grasas y dichos tipos de cáncer están relacionados con niveles elevados de estrógenos.
Por lo general, la obesidad supone también un nivel bajo de las globulinas que se unen a las hormonas sexuales en la sangre, y eso puede hacer que las hormonas andrógenos se liberen y causen síntomas como el exceso de vello.
