
LABIOS ASIMÉTRICOS
Se encuentran en muchos rostros. Normalmente pasan desapercibidos cuando la diferencia es pequeña, pero si ésta es muy notable la irregularidad debe corregirse mediante el trazo con el lápiz delineador y disimularse después por completo con el rellenado del cosmético.

LABIOS DELGADOS
Se encuentran en las personas algo egoístas, frías, distanciantes. Se ha de proceder exactamente a la inversa que en los labios gruesos: delinear el trazo del labio encima del trazo natural, logrando entonces unos labios de mayor grosor. El color con el que se ha de maquillar su interior debe ser siempre vivo y claro. Es conveniente poner en el cen tro de los labios una pequeña pincelada o toque con el lipstick incoloro o blanco. De esta forma se les dará mayor volumen.

LABIOS GRUESOS
Son típicos de la mujer amante de la buena mesa y los placeres carnales, ordinariamente sincera y espontánea. Cuando la grosura de los labios es muy evidente, se corrige delimitando el trazo del labio inmediatamente debajo del trazado natural. De esta forma los dos labios aparecerán más pequeños. Su interior debe ser maquillado en tonos intermedios.

Correcciones de la boca
También la forma de la boca y labios tienen su parle importante en la indagación de la personalidad y también los labios pueden tener una forma incorrecta, según como sea el resto de las facciones. Su maquillaje varió mucho según la moda. Todavía recuerdan muchas señoras la época en que estaba en primera linea la “boquita de piñón” o “tipo corazón”. Ahora la moda tiende hacia formas más naturales. Lo que nada tiene que ver con las correcciones que una boca precisa, yo que lo importante es unir ambas cosas, ir a la moda y llevar una boca con las adecuadas correcciones.

Labios estetica
La relación entre nariz, boca y labios es básica para conseguir un rostro armónico y no es difícil /legar a dominar la técnica de un perfecto trazado de labios. Cuando la nariz es algo mes grande en relación con la boca puede subsanarse el defecto delimitando el trazado de los labios por su parte exterior (inferior izquierda). En los casos de nariz algo ancha se han de aplicar unas ligeras pinceladas, hábilmente difuminadas a ambos lados de la nariz Iinferior derecha).

Síntomas de fibromas
El síntoma más común de la existencia de fibromas es tener períodos abundantes.
Los fibromas de mayor tamaño pueden provocar ganas de orinar con más frecuencia, presión y una sensación de pesadez, tensión y congestión en el bajo abdomen. En casos raros, la presión sobre el uréter (el tubo que une el riñon con la vejiga) puede forzar un reflujo de la orina que causará anormalidades estructurales en el riñon y en el uréter y un funcionamiento renal anormal.

Los que necesitan una vigilancia más estrecha son los fibromas grandes, los que crecen de un pedículo o sobresalen hacia abajo a través del eérvix. Los fibromas que crecen deprisa tienen un riesgo cada vez mayor de convertirse en un cáncer agresivo. A menudo los médicos sugieren eliminarlos mediante cirugía para curarse en salud.

Los fibromas pueden causar pocos síntomas; ocasionalmente se descubren algunos bastante grandes debido a una ecografía rutinaria que buscaba otra cosa. Los fibromas que no interfieren con la fertilidad ni causan síntomas indeseables deben dejarse en paz y controlarse de vez en cuando. Algunas medidas destinadas a reducir el exceso de estrógeno en relación con la progesterona pueden estabilizar su crecimiento y disminuir el riesgo de que se multipliquen.

Existen diferentes tipos de fibromas. Por lo general son tumores aislados, fibrosos y cubiertos por un envoltorio, benignos y más o menos esféricos. Pero otros son «pedunculados», unidos a la cavidad del útero o al exterior del mismo por un tallo o «pedículo». En casos raros éstos pueden retorcerse sobre el pedículo (fenómeno denominado torsión) y eso puede causar un dolor extremo. Puede que sea necesario practicar una intervención de urgencia. (También el ovario puede retorcerse, causando una torsión, cuando se ve obligado por la presencia de un quiste.)

Los fibromas varían enormemente en tamaño, número y posición. Algunos llegan a hacerse muy grandes y a causar síntomas por la presión; otros permanecen siempre pequeños y no causan problema alguno. Es raro, pero muy ocasionalmente los fibromas pueden volverse cancerosos.