
Hemorragias uterinas causas:
Sin la creación de esos vasos sanguíneos, la circulación a través del endometrio engrosado termina por fallar, y el tejido se vuelve frágil y empieza a desintegrarse. Esto no sucede de manera uniforme en todo el endometrio, sino que algunas partes se desprenden mientras que otras permanecen intactas, lo cual da lugar al manchado y a las perdidas de sangre erráticas. Al mismo tiempo, el desequilibrio hormonal puede ocasionar desórdenes en las prostaglandinas. En un ciclo normal, el organismo hace disminuir la pérdida de sangre valiéndose de las prostaglandinas para aumentar el tono del útero y provocar espasmos de las arteriolas espirales. Sin dichos espasmos, se puede llegar a tener una verdadera hemorragia. Este tipo de hemorragia disfuncional uterina es más común cuando la ovulación regular se encuentra en su momento más frágil: entre las adolescentes que acaban de empezar a menstruar y alrededor de la menopausia. También puede ser un rasgo de algún problema en el que hay ausencia de ovulación, como una enfermedad tiroidea, un exceso de andrógenos y la obesidad. A menudo tiene como causa el estrés.

Hemorragia uterina anormal.
En el curso normal de los acontecimientos, el estrógeno se ve confrontado por la presencia de progesterona. La producción y el gasto de progesterona mantienen la regularidad del sangrado del endometrio (y por lo tanto del período). Cuando no se ovula (o cuando la producción de progesterona es demasiado baja), el estrógeno continúa estimulando las células del endometrio, que crecen y se engrosan. Pero la ausencia de progesterona significa que el endometrio no desarrolla las acostumbradas características estructurales de la fase secretora, incluida la aparición de minúsculos vasos sanguíneos que alimentan el endometrio y controlan la pérdida de sangre una vez que se inicia el período.

Causas Hemorragias uterinas.
En muchos casos de hemorragia uterina disfuncional, la ovulación es anormal o desaparece por completo. Ello da lugar a un desequilibrio entre las hormonas: se sigue bombeando cstrógeno, pero la producción de progesterona es demasiado escasa o nula. Ello tiene como consecuencia que el estrógeno sin «oponentes» estimula en exceso el endometrio (revestimiento del útero) y provoca las características pautas de sangrado: un ciclo errático, ausencia de señales obvias de ovulación y episodios irregulares o prolongados de hemorragias.

Hemorragia disfuncional uterina.
La Hemorragia uterina disfunciona no se debe a ninguna enfermedad subyacente, sino que es uno de esos desórdenes funcionales en los que existe un problema de desequilibrio entre las hormonas. En el útero todo parece estar sano, aunque el endometrio puede que no muestre los cambios habituales que origina la progesterona. Este desorden normalmente tiene su origen en un mal comportamiento de la unidad hipo tálamo-pituitaria.

Embarazo ectópico.
Un embarazo ectópico es aquel que ha comenzado a desarrollarse fuera del útero. El embrión puede estar en la trompa de Falopio, dentro de las fimbrias del ovario o en la cavidad pélvica. Los embarazos ectópicos no se desarrollan con normalidad porque no existe un endometrio que albergue la placenta. Si el embarazo se desarrolla en la trompa, ésta puede romperse. Esto es peligroso y normalmente requiere una intervención quirúrgica de urgencia.

Mola hidatidiforme.
Se debe a una malformación del feto, y el embarazo no puede continuar. El tejido secreta grandes cantidades de una hormona que normalmente causa «náuseas matinales». Con frecuencia se inicia un sangrado abundante a las 10 o 12 semanas de embarazo, pero en general continúa hasta que se expulsa la mola. Dado que este tejido puede volverse canceroso, se recomienda practicar un legrado para eliminarlo por completo y vigilar las hormonas durante un año.

Problemas de embarazo.
Mal funcionamiento de la placenta El sangrado puede obedecer a uno de tres problemas principales:
Sangrado causado por un desarrollo anormal de la placenta y/o del feto.
Sangrado debido a una placenta normalmente desarrollada, pero situada donde no debe. Esto se denomina «placenta previa».
Sangrado causado por una placenta normal que se separa demasiado pronto de la pared uterina. Esto se denomina «hemorragia accidental» y resulta muy doloroso.

Malnutrición o pérdida de peso excesiva.
Esto puede deberse a una enfermedad grave, a no disponer de alimentos, a ingerir alimentos inadecuados, a desórdenes en la alimentación o al exceso de ejercicio. Por lo general se interrumpen los períodos, aunque rara vez tienen lugar períodos más abundantes.

Anticonceptivos hormonales.
La pildora combinada (estrógeno y progesterona); la pildora secuencia! (pastillas que contienen estrógeno y progesterona en proporciones distintas a lo largo del ciclo); la pildora que sólo contiene progesterona y la inyección de progesterona que va absorbiéndose lentamente (Depo-Provera) pueden asociarse con pautas anormales de sangrado.

Dias ovulacion.
Algunas mujeres experimentan un leve sangrado con dolor (¿puedes creerte que los médicos llaman a esto mittelseh-mertz?) cuando se produce la ovulación normal. Se supone que dicho sangrado se debe a los cambios en los estrógenos que se producen a mitad del ciclo, pero es relativamente infrecuente y debe ser investigado.