
La progesterona.
La hormona progesterona (no los progestógenos) llevan un tiempo utilizándose para los síntomas del sindrome pre menstrual. La progesterona no puede tomarse en forma de pastillas porque se descompone muy rápidamente en el hígado, de manera que hay que administrarla en forma de óvulo vaginal, crema, inyección o un implante de absorción lenta que se introduce bajo la piel.
La progesterona tiene muchos defensores entusiastas como tratamiento del sindrome pre menstrual y de la sensibilidad mamaria, aun cuando los ensayos controlados no han conseguido demostrar que tenga más efecto que un placebo. Es más eficaz cuando el ciclo mens-trual se ha visto alterado, posiblemente porque los niveles de progesterona que proporciona el fármaco bastan para detener la ovulación.

Posibles efectos secundarios.
El danazol es otro progestógeno que puede causar pronunciados efectos de hormonas masculinas, como crecimiento del vello de tipo masculino, voz más grave, aumento de peso, acné y cambios como pechos más pequeños y un clítoris más grande. Estos cambios son reversibles cuando se deja de tomar el fármaco, excepto la voz grave, en algunos casos.
Tras el uso del danazol también se ha notificado la incidencia de apoplejías o tromboembolias (coágulos de sangre) con peligro para la vida, así como un aumento de la presión intracraneal; además, su uso prolongado puede producir una seria toxicidad, incluidas la ictericia y la hepatitis. En algunas mujeres es causa también de severos cambios de humor y síntomas similares al sindrome pre mesntrual. Y hay personas que lo toman sin ningún problema.
Qué tomar con ello:
Los efectos secundarios del Danazol son difíciles de controlar, sobre todo a las dosis altas que se requieren para el tratamiento de la endometriosis. Sin embargo, a veces, probar los suplementos que se sugieren para la pildora anticonceptiva marca la diferencia entre poder tomar normalmente el medicamento con comodidad y tener ganas de morder a los desconocidos por la calle: parece ser que ayuda bastante tomar entre 50 y 100 miligramos de vitamina B6 y entre 400 y 800 miligramos al día de magnesio.

Danazol (danocrina).
El danazol, un medicamento bastante fuerte, debe recetarse con mucho cuidado después de estudiar con detenimiento las ventajas y los riesgos que ofrece para cada persona. En el caso de la endometriosis, sé receta en dosis altas (entre 200 y 800 miligramos al día) para interrumpir la ovulación, suprimir el período y hacer que el endometrio (tanto dentro del útero como fuera del mismo) se encoja. Las pequeñas pérdidas pueden ser un problema, y por lo general se controlan modificando la dosis.
En el lado positivo, el danazol alivia el dolor menstrual y otros dolores pélvicos y causa la atrofia de los implantes de endometriosis. Al parecer, tiene efectos beneficiosos sobre las anomalías inmunitarias. es superior a otros progestógenos para mejorar la fertilidad y no ejerce ningún efecto adverso sobre la densidad ósea.
El danazol a veces se usa cuando el sangrado anómalo no responde a otros tratamientos, pero por lo general sólo se prescribe cuando se ha descartado la cirugía o cuando en un hospital público hay una larga lista de espera para hacerse una histerecto-mía. (Como alternativa, podrías encadenarte al ministro de Sanidad que tengas más cerca hasta que consigas entrar en el hospital.) La dosis de danazol varía entre 200 y 400 miligramos al día. También se ha utilizado para tratar la sensibilidad mamaria y los cambios en las mamas quísticas. así como para aliviar el alc-targamiento, la ansiedad y los ataques de hambre asociados con el sindrome pre menstrual. Para estos problemas, se emplean dosis diarias de unos 200 miligramos, lo cual causa menos efectos secundarios y no suele interrumpir el período.

Press de banco.
Músculos que trabajan:
Pectorales, Tríceps y Deltoides.
Mantener la columna en contacto con el banco o step. Tomar la barra con las manos separadas como el ancho de sus hombros. Al mismo tiempo que espira el aire, eleve los brazos hasta extenderlos y bajar. Frecuencia inicial: 3 series de 8 sin peso. Aumentar el peso en lapsos no menores a una semana.

Remo.
Músculos que trabajan:
Dorsales y Deltoides.
Con una pierna sobre un escalón o step, flexionar el tronco al frente y descansar la mano libre sobre esa pierna. El brazo que sostiene la barra descansa extendido hacia el suelo. Elevar la barra al costado del cuerpo, manteniendo el codo pegado al tronco y repetir. Frecuencia inicial: 3 series de 12 sin peso. Aumentar gradualmente el peso en lapsos no menores a una semana.

Press arriba.
Músculos que trabajan:
Deltoides y Dorsales.
De pie con las piernas separadas y as rodillas relajadas. Sostener la barra delante del cuerpo con las palmas hacia adelante y los hombros bajos. Desde esta posición extender los brazos hacia arriba y volver a bajar la barra al pecho. Frecuencia inicial: 3 series de 12 sin peso. Aumentar gradualmente el peso en lapsos no menores a una semana.

Extensión de brazos.
Músculos que trabajan:
Tríceps.
Parada con los pies separados y la columna erguida, sujetar la barra por el centro, con ambas palmas arriba y llevarla atrás de la cabeza hasta flexionar los codos. Luego extender los brazos hacia arriba sin mover los codos de lugar . Frecuencia inicial: 3 series de 8 sin peso. Aumentar gradualmente el peso en lapsos no menores a una semana.

Estocadas:
Músculos que trabajan:
Piernas y Glúteos.
Desde la posición de parado, dar un paso atrás, dejando el peso del cuerpo sobre la pierna de adelante. Alternar una y otra pierna. Frecuencia inicial: 3 series de 8 sin peso. Aumentar gradualmente el peso en lapsos no menores a una semana.

Sentadillas.
Músculos que trabajan.
Piernas y Glúteos.
De pie con las piernas ligeramente separadas colocar la barra por detrás de la espada, manteniendo el tronco derecho. Desde esta posición flexionar las rodillas sin perder la postura. 3 series de con pesas de 1 kg.

En el gimnasio.
La sala de pesas de los gimnasios es el lugar favorito para hombres y mujeres que buscan destacar sus músculos. Dentro de ella se diferencian dos grupos de elementos o aparatos. Las llamadas máquinas, donde podemos encontrar la clásica dorsalera, maquina de pectorales, camilla de piernas y muchas otras más. Por otro lado, encontramos todas las barras, mancuernas y soportes como los espaldares que se llaman “pesos libres”.
¿Hay alguna diferencia entre trabajar una máquina o con pesos libres a la hora de trabajar la fuerza?
Aunque este es un tema todavía en discusión, ya que las máquinas cada vez se construyen con mejor ingeniería, los especialistas recomiendan trabajar con “pesos libres” ya que las máquinas están diseñadas para un hombre “estándar”, es decir, de cierto peso, altura, envergadura, etc. y no se adapta a cada individuo. El mantenimiento de poleas y balances de las máquinas también es cuestionado ya que puede modificar los movimientos correctos a la hora de hacer un ejercicio. Esta es otra causa por la cual el trabajo con barra suma mérito sobre los demás.
En resumen: en las páginas que siguen encontrará una rutina muy valiosa y simple que -ya sea en su casa con una barra o simplemente comenzando con el viejo bastón de madera, o incluso en el gimnasio con lo último en fitness con el “Body Pump”-podrá transformarse en una excelente opción con resultados garantizados -y esto no es simplemente un “slogan”-para ponerse en forma.
Body Pump: Paquete completo:
Muchos gimnasios ofrecen este sistema de entrenamiento con un programa de clases semanales dictadas por instructores especializados. En nuestro país ya son más de 70 los gimnasios que lo dictan. El alumno participa con una barra de peso ajustable desde 2kg hasta 17kg, en 10 rutinas musculares llamadas “tracks”. El nombre con el cual se lo conoce es el de Body Pump. Fue diseñado para recuperar a los alumnos que por demasiada complejidad o por falta de resultados en sus cuerpos han desaparecido de los salones de gimnasia. Este es un programa de origen neozelandés avalado por el Colegio Americano de Medicina del Deporte, en los Estados Unidos.