Dieta china para adelgazar
DIFERENCIAS RESPECTO A LA DIETA OCCIDENTAL.
Enfermedades habituales en los países occidentales como el cáncer, la obesidad o la diabetes apenas tienen incidencia en la población de los países orientales. El secreto está en la dieta:
Abundantes cereales, verduras y legumbres. De todos los cereales el más consumido es el arroz (algunas poblaciones de Asia obtienen del arroz el 80% de las calorías diarias que consumen). También son de consumo habitual algas, frutos secos, semillas, soja, especias… Pocas grasas y saludables. Provienen principalmente del pescado azul, rico en grasas omega-3 (encontrarás más información sobre estas grasas en la Sección Dieta y Salud de este número). Estas grasas protegen frente a trastornos cardiacos y vasculares. Mucho pescado y poca carne. La carne se consume en cantidades mínimas, sobre todo la carne roja. En cambio, el pescado es un alimento habitual en la dieta. Nada de leche. En Occidente la leche es un alimento clave en la dieta por ser una excelente fuente de calcio y ayudar a prevenir la osteoporosis. Sin embargo, en Asia, los vegetales aportan el calcio suficiente mientras que la soja tiene un efecto protector frente a la osteoporosis.
Mucha soja. Y derivados: tofu, semillas germinadas y otros alimentos elaborados a partir de la soja son ingredientes básicos en la dieta oriental. Se trata de una excelente fuente de proteínas, vitaminas, minerales e isoflavonas (que actúan como reguladores hormonales y ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer como el de próstata o mama. Métodos de cocción. La cocción al vapor o el wok son métodos de cocción que contribuyen a hacer más sabrosos y saludables los platos. Té. Sobre todo verde. Es la bebida por excelencia en toda Asia. Su poder antioxidante tiene numerosos beneficios para la salud.


