
Podría sospecharse de la existencia de un fibroma si también se tienen los siguientes síntomas y señales:
Períodos abundantes.
Una sensación de congestión en el bajo abdomen antes y durante la menstruación.
Un agrandamiento del útero descubierto por el médico durante una exploración pélvica.
Una masa en el bajo vientre palpable por una misma o por el médico.
Para diagnosticar los fibromas uterinos se emplea la ecografía. Aparece como una forma dentro del útero o encima del mismo. Por lo general suele verse bastante bien, y es posible distinguir el tamaño y la posición exactos. Las ecografías son un buen método para vigilar el índice de crecimiento de los fibromas.

Factores relacionados
Parece ser que el embarazo reduce el riesgo de que se desarrollen fibromas, y dicho riesgo disminuye más con cada nuevo embarazo.
Es posible que el café aumente el riesgo de desarrollar fibromas uterinos.
Los estudios que han investigado la pildora anticonceptiva en relación con los fibromas no han llegado a ninguna conclusión; algunos muestran una disminución de la incidencia; hay otro que muestra una tasa ligeramente más alta (sin importancia estadística); y otros dos no encontraron ningún cambio. Así que no nos sirven de nada.

Se ha descubierto que los fibromas también contienen cantidades más elevadas de la sustancia química denominada DDT que otros tejidos uterinos.
La importancia de este dato no está clara, pero el DDT tiene efectos similares a los del estrógeno y en cierto modo puede iniciar los cambios en los tejidos.

Qué los hace crecer….
En realidad, nadie lo sabe con exactitud. Sí sabemos, en cambio, que el crecimiento de los fibromas depende de los estrógenos, ya que rara vez se desarrollan antes de la primera menstruación y casi siempre encogen tras la menopausia. Se corre un mayor riesgo de tener fibromas si se sufre otro problema de actividad excesiva de los estrógenos, como hiperplasia endometrial o en-dometriosis. Rebajar el sobrante de estrógeno es importante para que el tratamiento tenga éxito.

Fibromas extrauterinos
Estos fibromas se encuentran fuera del útero. Llamados también subserosos, pueden ocasionar síntomas de presión o períodos abundantes. Algunos se encuentran alrededor de las trompas de Palopio o sobre ellas, y pueden interferir en la fertilidad.

Fibromas miometriales
Se trata de fibromas que se hallan dentro de la pared muscular del útero (el miometrio). Llamados también fibromas intramurales, pueden crecer en cualquier lugar del músculo uterino y variar mucho de tamaño. Los síntomas principales suelen ser períodos abundantes y, si el fibroma es muy grande, presión sobre los órganos vecinos, por ejemplo, la vejiga.

Fibromas intrauterinos
Estos fibromas se encuentran dentro de la cavidad uterina y a menudo provocan períodos abundantes. Llamados también fibromas «submueosos», algunos pueden extirparse durante una histeroscopia si miden menos de 5 o 6 centímetros de ancho. Si crecen de un tallo pueden extenderse por el cérvix. lis posible que originen problemas de fertilidad, dado que el endometrio que los rodea no sufre los cambios hormonales normales; eso puede hacer que al óvulo fecundado le resulte más difícil implantarse, y los abortos espontáneos son más frecuentes.

Los fibromas muy grandes pueden causar un abultamiento del vientre. A veces los fibromas dan lugar a un aborto espontáneo o a infertilidad, y en casos raros pueden ser la causa de un parto prematuro.

Síntomas de fibromas
El síntoma más común de la existencia de fibromas es tener períodos abundantes.
Los fibromas de mayor tamaño pueden provocar ganas de orinar con más frecuencia, presión y una sensación de pesadez, tensión y congestión en el bajo abdomen. En casos raros, la presión sobre el uréter (el tubo que une el riñon con la vejiga) puede forzar un reflujo de la orina que causará anormalidades estructurales en el riñon y en el uréter y un funcionamiento renal anormal.

Los que necesitan una vigilancia más estrecha son los fibromas grandes, los que crecen de un pedículo o sobresalen hacia abajo a través del eérvix. Los fibromas que crecen deprisa tienen un riesgo cada vez mayor de convertirse en un cáncer agresivo. A menudo los médicos sugieren eliminarlos mediante cirugía para curarse en salud.