
Demasiado frecuentes y demasiado abundantes.
En este caso, la palabra grandilocuente es polimenorragia. Es una combinación de menorragia (períodos abundantes) y polimenorrea (demasiados períodos).
Gracias a Dios, no incluye ningún otro problema más, o de lo contrario nos pasaríamos aquí el día entero intentando deletrearla, y no digamos pronunciarla.
Cualquiera de los factores causantes del exceso de períodos o de períodos abundantes podría estar implicado en la polimenorragia.

Demasiados períodos.
Los períodos normales que se producen a intervalos de menos de 21 días se denominan polimenorrea.
Entre sus causas se incluyen un mal comportamiento de la unidad hipotálamo-unitaria o del ovario. Con frecuencia, el problema tiene que ver con la ovulación: o no se produce, o se produce demasiado pronto.

Sangre vaginal.
El sangrado leve es el que más puede sugerir un cáncer o problemas serios de otro tipo, muchos de los cuales deben tratarse enseguida. De modo que cualquier sangrado entre menstruaciones debe investigarse de inmediato.
Así que ya puedes acudir al médico, y no esconderte detrás del sofá.
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Todo sangrado vaginal después de la menopausia, por leve que sea, debe ser investigado inmediatamente por un médico, pues podría ser un cáncer de útero. Otra causa del sangrado posmenopáusieo podría ser la existencia de pólipos o lesiones en el cérvix. ducirsc alrededor de la ovulación, aunque puede tener lugar en cualquier momento del ciclo.
Sangrar entre menstruaciones no suele ser un problema podría deberse a cambios hormonales en la ovulación o a lesiones benignas en el cérvix, pero sí que podría ser consecuencia de un cáncer de útero o de cérvix, y hasta que se haya investigado y eliminado dicha posibilidad como causa, no se debe empezar ningún tratamiento. Es vital no tomar sin más un fármaco o hierbas para dejar de sangrar sin saber exactamente qué es lo que pasa.

También es sumamente preocupante. La causa suele ser hormonal, pero manchar después de tener relaciones sexuales puede ser la gran señal de alarma que nos avise de lesiones cancerosas en el útero o en el cérvix.
Siempre se ha de investigar el sangrado entre un período y otro, sobre todo cuando:
• no forme parte de tu ciclo habitual;
• tengas cuarenta años o más;
• te ocurra después de tener cualquier tipo de relaciones sexuales.

Come más fibra. Ayuda a mantener los niveles de estrógenos dentro de los márgenes normales o bajos.
Si la deficiencia de bioflavonoides es la supuesta causa del sangrado excesivo, aumenta la ingesta de cítricos, infusiones de hojas de Fagopyrum esexilentum (trigo sarraceno) y fruta y verduras en general.
Come más verduras de hoja verde y «amarga», que ayudarán al funcionamiento del hígado.

Haz ejercicio moderado.
Reduce los niveles de estrés.
Si tu problema está relacionado con una deficiencia de hierro, consulta la página de información sobre este mineral para averiguar qué alimentos tienen un bajo contenido de grasas y aumentan el nivel de hierro.
Una dieta pobre en grasas y rica en fibra reduce el flujo menstrual al incrementar la eliminación de estrógenos y regular el equilibrio de las prostaglandinas. Evita o reduce las grasas de los productos lácteos, la carne, los huevos y el coco.