Maquillaje para fotografia

Todas sabemos lo que en fotografía se llama el “negativo”, ¿verdad? Pues algo similar sucede en maquillaje. Los colores “calientes”, como son el rojo, naranja, amarillo fuerte, etc., se transforman en manchas oscuras. Por esto, en maquillaje para blanco y negro se ha de prescindir del colorete, ya que en lugar de su función normal, que sería resaltar, la zona maquillada aparecería “hundida”.

Maquillaje y caracterizacion

Maquillaje y caracterizacion
Los productos que se utilizan son diferentes de los “normales”, ya que es necesario que reúnan una serie de requisitos imprescindibles para que su ejecución resulte impecable. Como puede verse, esta técnica precisa de una completa especialización. que prácticamente nada tiene que ver con el maquillaje de salón de belleza, aunque se debe empezar por aquí. Pero este es sin dudar el maquillaje más apasio nante. ya que deja libre por completo la imaginación, la sensibilidad y el potencial creador de la persona que a él se dedique.

Maquillaje de caracterizacion

MAQUILLAJE DE CARACTERIZACIÓN
El maquillaje de caracterización requiere una técnica mucho más compleja, ya que no es solamente “maquillar”‘ un rostro, sino que es preciso muchas veces transformar aquel rostro joven en el de una anciana o en el de una mujer triste o avejentada, o darle un parecido con el personaje que ha de interpretar. Muchas cosas entran en juego en esta técnica y no solamente conocer el maquillaje en sí, sino que se ha de conocer la obra, el personaje, sus características, el ambiente donde transcurre…

Maquillaje de fantasia

Otro maquillaje de fantasía, basado esta vez en el conocido retrato de mujer llamado La bella herradora, obra de Leonardo da Vinci y su discípulo Boltraffio. El verismo en la realización del maquillaje ha logrado aquí una perfecta imitación del modelo. (Maquillaje realizado por Tabel Cobián para el II Congreso de Actualización de Estética. Madrid, 1974.)

Labios asimetricos

LABIOS ASIMÉTRICOS
Se encuentran en muchos rostros. Normalmente pasan desapercibidos cuando la diferencia es pequeña, pero si ésta es muy notable la irregularidad debe corregirse mediante el trazo con el lápiz delineador y disimularse después por completo con el rellenado del cosmético.

Labios delgados

LABIOS DELGADOS
Se encuentran en las personas algo egoístas, frías, distanciantes. Se ha de proceder exactamente a la inversa que en los labios gruesos: delinear el trazo del labio encima del trazo natural, logrando entonces unos labios de mayor grosor. El color con el que se ha de maquillar su interior debe ser siempre vivo y claro. Es conveniente poner en el cen tro de los labios una pequeña pincelada o toque con el lipstick incoloro o blanco. De esta forma se les dará mayor volumen.

Rostros de mujeres

Estas son las tres zonas en que se divide el rostro: la zona intelectual, que comprende desde la raíz del cabello hasta el inicio de la nariz; la zona afectiva, desde la arcada superciliar hasta el final de la nariz, la zona instintiva, que va desde la parte inferior de la nariz husta el mentón.

Rostros mujeres

Rostros mujeres
Partiendo pues de esta base, el visajismo ha establecido siete modelos o tipos estándar de rostros (algunos profesionales los han clasificado en cinco tipos, mientras que otros se inclinan a admitir ocho o nueve). Por nuestra parte indicaremos los que consideramos más normales, según el tipo general.
ROSTRO
OVALADO
REDONDO
HEXAGONAL
TRIANGULAR
PIRIFORME
LARGO
CUADRADO

Maquillar el rostro

Para entendernos mejor, el rostro tiene una forma geométrica, redondo, cuadrado, triangular, etc., que es lo primero que “salta” a la vista. ¡Cuántas veces hemos pensado en nuestro interior: “esta mujer tiene una cara muy redonda, o qué cara tan cuadrada…*’! Entonces, inconscientemente, acabamos de establecer su clasificación geométrica.

Chicas para maquillar

El rostro propiamente dicho comprende desde la raiz de los cabellos, en el inicio de la frente, hasta la parte inferior de la barbilla (o mentón) en línea vertical, y de la línea delimitadora de la mejilla con la oreja a la otra mejilla, en línea horizontal. Entonces, si imaginariamente trazamos una línea “cortando” todo lo que sobresale de las líneas antedichas, podemos saber con exactitud a qué tipo pertenece nuestro rostro.