Periodo de una mujer

Ambas se emplean antes con fines de diagnóstico que de tratamiento, aunque los períodos abundantes suelen cesar después de un legrado, si bien nadie sabe exactamente por qué.
Ablación endometrial uterina. Una gran frase para referirse a una operación que se lleva a cabo con anestesia general y en la que se destruye el endometrio, normalmente por láser. Puede resultar un procedimiento complicado y debe realizarlo un cirujano experto.

Fibroma utero

Cirugía
Una histeroscopia (examen quirúrgico del útero) o una dilatación y eurctaje (I) y C) de diagnóstico, en la que se eliminan las partes enfermas del endometrio, puede que se sugieran para mujeres de más edad, á existe la posibilidad de que exista un problema endometrial precanceroso o canceroso, o si se sospecha de la existencia de una lesión intrauterina como un pólipo o un fibroma.

Periodo en la mujer

Fármacos que inducen una menopausia transitoria, los agonistas de la hormona liberadora de gonadotropina (de forma abreviada, agonistas de la GnRH). Se usan sólo muy raramente, cuando falla todo lo demás.

Periodo mujer

Los progestógenos también pueden tomarse de manera continuada, lo cual produce un encogimiento del endometrio, el revestimiento del útero que se elimina durante la menstruación, de modo que cada vez queda menos que eliminar.

Periodo de la mujer

Pastillas de progestógeno que se han de tomar en la segunda mitad del mes o de forma continua. Los progestógenos se utilizan incluso cuando muchas mujeres que tienen períodos abundantes no presentan irregularidades en su producción de progesterona ni desequilibrio hormonal. Cuando se deja de tomar este fármaco al cabo de entre 10 y 20 días, a menudo el período recupera la normalidad.

Los primeros períodos

Para saberlo, lee lo que se explica en el capítulo anterior sobre los períodos normales, y también te servirá para decidir si debes utilizar compresas o tampones. Se incluye, además, una lista de señales de alarma que te indican que debes ir a que te vea el médico.

Diario del período

Llevar un diario menstrual puede resultar de utilidad para conocer nuestro ciclo. ( Igualmente puede servirte un calendario corriente.)
Si llevas un gráfico menstrual, podrás predecir con mayor precisión cuándo vas a desear arrancarle la cabeza a alguien, o romper a llorar, o necesitar tampones o compresas. Pero el ciclo menstrual a menudo es bastante errático. Si estás probando a tomar suplementos (como el aceite de onagra) para el SPM o analgésicos para el dolor menstrual, el hecho de llevar un registro de los datos te indicará cuándo tomar esos productos y si te hacen efecto o no.
No olvides apuntar cuánto te dura el período, sobre todo cuando sea más de una semana.
Los médicos y los terapeutas naturistas pueden servirse de esos datos para hacer un diagnóstico más exacto o prescribirte una receta más adecuada.

Cambios en las chicas en el periodo

Cambios de humor. La mayoría de las chicas tienen un estado de ánimo de lo más variable cuando les llega la primera regla.
Períodos. Por término medio, los períodos empiezan a la edad de doce años y medio. La ovulación y los períodos van hacién dose gradualmente más regulares durante los primeros 40 ciclos. Para la mayoría de nosotras, tras la primera regla, la ovulación tarda un año en producirse. Incluso después de llevar ya cuatro o cinco años con la regla, hasta una de cada cinco chicas puede no haber empezado a ovular.

Cambios de la mujer desde los 12 hasta los 14 años

12 hasta los 14 años
Cambios en la forma del cuerpo. La cintura y las caderas prosiguen su viaje hacia el tamaño que tienen pensado alcanzar, y comienzan a desarrollarse los pechos. De nuevo los pezones se hacen más grandes y sobresalen más (obviamente, esto es alguna clase de conspiración urdida por los fabricantes de sujetadores).
El aumento de los niveles de estrógeno hace que se agranden los labios de la vulva y favorece la producción de secreciones vaginales, parecidas al flujo, que son ligeramente blancas o transparentes. (Estas secreciones vaginales continúan durante toda la vida adulta. Aunque nunca lo dicen, esto es a lo que se refieren todos esos anuncios de salva-slips, pero en realidad no pasa nada si una se cambia las braguitas todos los días.)
Vello corporal. El vello púbico se hace más tupido, más oscuro y encrespado. El de las axilas suele crecer unos dos años después de que aparezca el primer vello púbico. Estos cambios están relacionados con la producción normal de andrógenos débiles (hormonas masculinas) por parte de las glándulas adre-nales y de los ovarios.
Cambios en la piel. La piel se vuelve mucho más grasa, en especial en la zona de la barbilla, la nariz y la frente, y esto a veces hace que salgan granos. De repente una parece ruborizarse con mucha frecuencia. Ya sabemos que parece como si la cosa fuera a durar para siempre (y cuanto más se sonroja una, menos puede evitarlo), pero de hecho estos sonrojos tan desenfrenados son sólo una fase. (De verdad. Fíjate en cómo mienten todos esos adultos, cómo engañan, se pelean o corretean desnudos en las películas sin ruborizarse lo más mínimo.)

Cambios entre los 9 y los 11 años

Fase uno: entre los 9 y los 11 años
Los cambios físicos suelen comenzar alrededor de los 9 o los 11 años (pero si no aparecen hasta los 14 o los 15, sigue siendo perfectamente normal, de modo que no cunda el pánico, por favor). Dichos cambios suelen ser los siguientes:
• Un súbito aumento de la estatura y del peso. Puede que lleve un tiempo acostumbrarse a las nuevas medidas, así que no te sorprendas si te notas torpe por encontrarte codos y rodillas donde no deberían estar y si alternas los arrebatos de energía con otros de agotamiento. Estos cambios tan sumamente rápidos pueden resultar incómodos y embarazosos, sobre todo si los familiares o los amigos no dejan de hacer comentarios al respecto. Diles que cierren la boca o no les hagas caso. Esta fase de crecimiento repentino y exagerado puede dar lugar a una etapa pasajera de falta de peso o exceso del mismo (no a causa de desórdenes alimentarios… de los cuales hablaremos más adelante).
• Cambios en la forma del cuerpo. Durante esta temprana fase se agrandan los pezones, pero no aumenta el tamaño de los pechos; la cintura se vuelve más definida y las caderas se redondean, conforme se va acumulando la grasa.
• Es el debut del vello púbico. Aparecen unos cuantos pelillos, a menudo de un color más claro del que tendrán más adelante. Tras los primeros indicios de vello púbico, se tarda normalmente unos dos años en tener el primer período. Por lo general, el vello púbico es más oscuro que el pelo de la cabeza.
• Cambios de humor. Son comunes los cambios súbitos en el estado de ánimo: sentirse histéricamente feliz en un momento dado, y triste o incluso mohína al minuto siguiente (los adultos también experimentan estos sentimientos a veces, pero tienen más práctica en disimularlos y ponerles nombres que suenan más serios, como «estrés del ejecutivo»).

Los cambios en el primer período

El primer período
El primer período suele llegar entre los 12 y los 13 años, pero se considera normal tenerlo entre los 9 y los 16. Este inicio de la menstruación se llama menarquia. (¿Que por qué se llama menarquia? Porque está en latín y, como sabes, los médicos lo adoran, casi tanto como los abogados y los herbolarios.) Sea como sea, el momento en el que una comienza a menstruar lo decide todo un conglomerado de factores, entre ellos los genes. Para empezar a tener períodos es necesario también seguir una buena alimentación, descansar el tiempo suficiente y practicar ejercicio moderado.
Resulta esencial mantener un peso normal (y ésta es la razón por la que la menarquia se ve retrasada artificialmente para muchas gimnastas, bailarinas de ballet y atletas que se están entrenando, que realizan ejercicio en exceso). Los períodos empiezan después de haber alcanzado unos 47,5 kilos de peso, y cuando ese peso corporal está formado entre un 26 y un 28 por ciento por grasa. Para que continúen los períodos, el peso debe permanecer por encima del nivel en el que se encontraba al llegar la primera menstruación. Obviamente, una no cae por debajo del peso que tenía al principio de la adolescencia a no ser que esté enferma de verdad.