
Malnutrición o pérdida de peso excesiva.
Esto puede deberse a una enfermedad grave, a no disponer de alimentos, a ingerir alimentos inadecuados, a desórdenes en la alimentación o al exceso de ejercicio. Por lo general se interrumpen los períodos, aunque rara vez tienen lugar períodos más abundantes.

Anticonceptivos hormonales.
La pildora combinada (estrógeno y progesterona); la pildora secuencia! (pastillas que contienen estrógeno y progesterona en proporciones distintas a lo largo del ciclo); la pildora que sólo contiene progesterona y la inyección de progesterona que va absorbiéndose lentamente (Depo-Provera) pueden asociarse con pautas anormales de sangrado.

Dias ovulacion.
Algunas mujeres experimentan un leve sangrado con dolor (¿puedes creerte que los médicos llaman a esto mittelseh-mertz?) cuando se produce la ovulación normal. Se supone que dicho sangrado se debe a los cambios en los estrógenos que se producen a mitad del ciclo, pero es relativamente infrecuente y debe ser investigado.

Quistes ováricos.
Los quistes ováricos son sacos de fluido en el interior de ovario. Pueden ser una consecuencia del ciclo ovárico normal. Pueden ser benignos o, más raramente, cancerosos. Rebasada la edad de 45 años, uno de cada tres quistes es maligno y debe extirparse rápidamente. Algunos pueden interferir con la regulariza del período.

ProbIemas que afectan a los ovarios.
Los problemas que afectan a los ovarios no siempre aparecen a consecuencia de investigar un sangrado anormal. Por lo general, el síntoma inicial es el dolor.

Cervicitis.
Es una inflamación de las células del cérvix, normalmente debido a una infección crónica. Un síntoma comíin es el flujo vaginal, que puede ir acompañado de dolor o contener algo de sangre pardusca y desprender mal olor.

Displasia cervical y cáncer.
Tanto el cáncer cervical como la displasia cervical se detectan mediante una citología. La displasia cervical es un «estado precanceroso» que significa que las células están cambiando y con el tiempo pueden volverse cancerosas si no se las trata. La displasia es más común entre los 30 y los 40 años de edad; el cáncer cervical aparece con mayor frecuencia alrededor de los 50. Ambos problemas causan pocos síntomas, y para cuando se empieza a sangrar pueden estar bastante avanzados. Pueden evitarse haciéndose citologías con regularidad.

Anormalidades del cérvix.
Las anormalidades del cérvix pueden causar sangrado y/o dolor.
a) eversión/ectropion cervical.
Si las células que normalmente revisten el canal cervical crecen hacia abajo y sobre las áreas exteriores del cérvix, dicho «rebosamiento» se denomina eetropion o eversión cervical. Estas células no son tan duras como las células normales del cérvix, y por lo general sangran con más facilidad, sobre todo al contacto.

Polipos en el utero.
Un pólipo es un crecimiento excesivo de un tejido, que está sujeto por un tallo o pedículo. Puede aparecer en el cérvix y en el endometrio. Las células del pólipo con frecuencia son normales, pero pueden sangrar con facilidad. Los pólipos sangran a menudo después de las relaciones sexuales o al examinarlos un médico. Las mujeres mayores de 40 años que tienen pólipos cervicales también pueden tenerlos endometriales.

Cáncer de útero.
El cáncer de útero (comúnmente del endometrio) es más probable después de haber cumplido los 40 años. Entre sus síntomas se encuentran un sangrado anormal o recurrente entre menstruaciones, después de tener relaciones sexuales o tras la menopausia. Guando se tienen más de 40 años, estos síntomas, por leves o pasajeros que sean, siempre deben investigarse.