
Muchas de las hierbas comunes que se emplean para tratar las hemorragias anómalas son también hierbas nutritivas ricas en nutrientes productores de sangre y anti-hemorrágieos como el hierro, las vitaminas A, C y K y el ácido fólico. Algunos ejemplos importantes de éstas son el Rubus idaeus (hojas de frambueso) y el Petroselinwn crispum (perejil).
El Chamaelirium luteum (falso unicornio), la Aletris farinosa (aletris) y la Angélica sinensis (angélica china), además del frambueso, son tónicos generales para la mujer y ayudan a regular todos los aspectos del ciclo menstrual.
La anemia está asociada con la calidad de la sangre y es un problema común que afecta a las mujeres que tienen la menstruación.

El diagnóstico de un terapeuta naturista de mala calidad de la sangre (también conocida como «deficiencia sanguínea» en la medicina tradicional china y «anémica» o «desnutrida» como dicen los naturópatas) no es lo mismo que la anemia médica, sino un síndrome más complejo que se caracteriza por:
• Agotamiento y falta de vitalidad.
• Debilidad inusual alrededor de la fecha del período, y sobre todo después del mismo.
• Una mayor tendencia a contraer infecciones alrededor de la fecha del período, sobre todo candidas e infecciones virales recurrentes como el herpes.
• Dolores de cabeza a menudo durante la regla o después del período.
• Mareos.
• Palidez de la cara y de la lengua.
• Sequedad de la piel y el cabello.
• Irregularidades en el período, sobre todo no tenerlos o que sean infrecuentes, ocasionalmente alguna hemorragia abundante.
El propósito del tratamiento consiste en mejorar la calidad y la actividad de la sangre en conjunto.
El hierro, aunque constituye un lemento muy importante, no lo es todo.
• La calidad de la sangre se corrige con la alimentación, hierbas nutritivas y suplementos.
• Los niveles generales de energía mejoran con las hierbas tónicas femeninas.
• En casos de períodos infrecuentes o ausentes, se usan hierbas que regulen las hormonas.
• La asimilación de nutrientes se ayuda de plantas y alimentos digestivos y que producen calor.
• La circulación se mejora con estimulantes circulatorios y hierbas que producen calor.

El problema contrario, «plétora», indicaba un exceso de sangre, y se caracterizaba por los excesos cometidos en general y el abuso del alcohol en particular, irritabilidad, dolores de cabeza y rostro enrojecido. Era un problema típico de la generación de más edad, normalmente de hombres gruñones y gotosos, y se creía que antecedía a la apoplejía.
El diagnóstico tanto de la clorosis eomo de la plétora se abandonó cuando en la época moderna se hizo posible analizar la anemia. Técnicamente, tener anemia significa que existe falta de hierro en los glóbulos rojos de la sangre o un número insuficiente de estos últimos. Las causas comunes son la falta de hierro en la dieta o la pérdida excesiva de sangre. Este término se usa con frecuencia (de forma incorrecta) en la lengua común para describir una serie de síntomas, entre ellos el cansancio, la incapacidad para concentrarse, la palidez, los mareos o la actitud apática ante la vida.

Calidad de la sangre.
Algunos terapeutas naturistas consideran que los períodos poco abundantes son indicio de un síndrome denominado falta de calidad de la sangre. Esta manera de pensar tiene historia.
A lo largo de los siglos, la medicina tradicional observó que de las personas que tenían el aspecto de haber perdido sangre y estaban pálidas, fatigadas, faltas de vigor y poco activas se decía que tenían ía sangre «débil»; por otra parte, las que mostraban un rostro colorado, estaban so-breestimuladas y eran irritables y vigorosas tenían un «exceso» de sangre.
Un gran número de problemas femeninos se atribuía a la sangre, ya que la mujer no sólo pierde sangre todos los meses y durante el parto, sino porque también se creía que cuando daba de mamar perdía la esencia de la sangre. (Muchas culturas primitivas creían que la leche de mujer era sangre que había perdido el color rojo.)
Un nombre relativamente moderno para la sangre débil, que data aproximadamente de la época de Shakespeare y se mantuvo hasta los inicios del presente siglo, fue «clorosis», que significa «color verdoso», y era un diagnóstico común de las mujeres jóvenes. Los síntomas eran fatiga, un tinte amarillento del rostro, con ojeras oscuras y síntomas menstruales tales como la ausencia del período o un sangrado abundante. Puedes encontrar más información sobre el periodo en mujeres bonitas.

Terapia naturales:
• La causa subyacente debe ser identificada y tratada si es posible, por ejemplo, ganando peso.
• Se puede emplear ciertas hierbas para normalizar los niveles hormonales e inducir la ovulación. Son las siguientes: Vitex agnus cüstus (agnoeasto) y las hierbas que contienen saponinas esteroides como el Chamucli-riurn luteum (falso unicornio) y laÁletrisfarinosa (ale-tris). Otras hierbas de utilidad son la Angélica sinctisis (angélica china) y la Puconia lactiflora (peonía china).

Los médicos a menudo no se molestan en tratar los períodos ligeros a menos que una quiera quedarse embarazada y los períodos poco abundantes se deban a que no hay oxidación. Algunos médicos identifican la causa subya-cente y sugieren un tratamiento. Otros sugieren que se tome la pildora si sospechan que el nivel de estrógeno es demasiado bajo para proteger los huesos.
Normalmente se utiliza un fármaco para la fertilidad con el fin de inducir la ovulación, a menudo uno que se llama Clomid. (De los efectos secundarios debes hablar con tu médico.)

Se considera que un período no es normal si:
• dura menos de tres días;
• el ciclo se prolonga durante más de 35 días;
• la hemorragia es muy ligera o casi nula; y/o
• necesitas dos o menos compresas o tampones al día.
Tener períodos que son demasiado ligeros se llama oligome-norrea. ¿Quién se habrá inventado estos nombres? Fundamentalmente significa sólo períodos ligeros (oligo significa en griego clásico «demasiado poco» o «escaso»). De modo que padecen oli-gohipermenorrea quiere decir tener períodos abundantes que son infrecuentes (hiper significa «demasiado»). Y por último, y con esto dejamos ya el asunto, los períodos ligeros que también son poco frecuentes se denominan con una palabra que, aunque suena casi igual, quiere decir lo contrario: oligohipomenorrea (hipo significa «insuficiente»).
No olvides que puedes tener un período ligero y estar perfectamente sana; los períodos ligeros no son necesariamente un problema. El hecho de tener uno o dos períodos escasos suele ser algo pasajero, a no ser que exista un desorden subyacente que haga que no se produzca la ovulación.
Un período más ligero de lo normal a menudo indica que no ha habido ovulación, o que existe un desorden funcional debido al exceso de ejercicio, a no comer bien o al estrés.

Hiperprolactinemia temporal.
• Demasiado estrés durante demasiado tiempo.
• Exceso de ejercicio, como el entrenamiento de las atletas.
• Exceso de estimulación mamaria. El «Masaje del Ciervo» (una postura de meditación del yoga que incluye un masaje prolongado y regular de los pezones) puede ser causa de períodos irregulares.
Fármacos que causan un exceso de prolactina
Algunos fármacos pueden elevar los niveles de prolaetina, interrumpir la menstruación o provocar la producción de leche.
• Terapias fuertes con tranquilizantes como las fenotiacinas y el haloperidol.
• Fármacos para úlceras.
• Los fármacos para la tensión.
• Pildoras anticonceptivas orales con estrógenos en altas dosis.
• Opiáceos, cocaína y alcohol, sobre todo la cerveza.
Señales y síntomas:
• Producción de leche.
• Bajos niveles de hormona liberadora de gonadotropina (GnPJ-I) y de hormona luteinizante (LH).
• Niveles reducidos de estradiol, de la mayoría de los andrógenos y de la globulina transportadora de hormonas sexuales (SIIBG). Los andrógenos adrenales son elevados, normalmente sin provocar hirsutismo.
• A menudo, baja densidad ósea con independencia de los niveles de estrógeno.

Como se ve, algunas de las causas de la amenorrea secundaria que se indican aquí, como el exceso de ejercicio y no ingerir suficientes calorías, podemos tratarlas nosotras mismas. Otras son problemas que requieren ser tratados por un médico especialista, tal vez con fármacos o mediante cirugía. Un terapeuta naturista podrá ayudar a contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos. Si necesitas una intervención quirúrgica, cerciórate de que conoces los consejos útiles para la preparación y la convalecencia que se indican en el capítulo «El enfoque médico».
A continuación encontrarás más información sobre algunas de las causas concretas de la interrupción de la menstruación.

Ausencia de la ovulación.
Son varios los problemas que pueden dar lugar a una prolongada disfunción de los ovarios y a la interrupción de los períodos:
Síndrome de ovario poliquístico (SOP)
Este prohlema, bastante común, se caracteriza por la falta de ovulación, la presencia de múltiples quistes ováricos, un perfil hormonal anómalo y la ausencia de la menstruación. En este capítulo encontrarás un apartado entero dedicado al SOP.
Lactancia.
La lactancia es provocada inicialmente por altos niveles de prolactina, que detienen la ovulación y la menstruación.
Problemas de tiroides.
Un tiroides hipoactivo causa niveles bajos de las globulinas transportadoras de hormonas sexuales (SIIBG), lo cual termina por aumentar la producción de estrógeno. Un tiroides hiperac-tivo provoca una mayor conversión de andrógenos en estróge-nos. Ambas situaciones pueden interrumpir la menstruación ya que detienen la Ovulación, pero una vez se ha tratado el problema de tiroides, los períodos se reanudan.