Que son las prostaglandinas

La manera más práctica de aliviar el sangrado abundante es encontrar el equilibrio correcto de las prostaglandinas mediante la alimentación, reduciendo las grasas malas e incorporando los ácidos grasos adecuados.

Las prostaglandinas

Las prostaglandinas
Las prostaglandinas desempeñan un importante papel a la hora de iniciar la menstruación, y los desequilibrios en las mismas tienen implicaciones en los períodos abundantes y en el dolor menstrual.

Equilibrio de las prostaglandinas

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En algunos casos de dolor menstrual, se recetan fármacos inhibidores de las prostaglandinas. Hallarás información detallada de ellos en el apartado «Fármacos» del capítulo «El enfoque médico».

El organismo se sirve de los ácidos grasos Omega-3 pa fabricar leucotrinas y tromboxanos, y de los ácidos grasos Omega-6 para fabricar prostaglandinas.
Los ácidos grasos que pueden servir como tratamiento de problemas causados por un desequilibrio de las prostaglandinas se encuentran en determinados alimentos y deben incluirse con regularidad en la dieta. A fin de obtener los efectos mejores para la salud, es necesario consumir más ácidos grasos esenciales y menos de los «aceites perjudiciales» que interfieren con ellos. (Los ácidos grasos esenciales, y los alimentos que los contienen, se explican en el apartado «Grasas buenas y grasas malas», el número 8 de los «20 consejos para una dieta correcta» del capítulo «Cuidarse una misma».)
Si quieres tener unas prostaglandinas equilibradas, es esencial que lo leas y lo cumplas.

Las prostaglandinas

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Las prostaglandinas realizan diversas tareas conflictivas entre sí en el ciclo menstrual, de manera que es necesario que guarden un equilibrio. Existe un tipo de prostaglandina que impide que las plaquetas se amontonen y dilata los vasos sanguíneos, lo cual provoca un aumento del sangrado durante el período. Otra prostaglandina incrementa la contracción muscular, pero en la trompa de Falopio produce un efecto de relajación. Hay otra que siempre se está quejando de que los jóvenes de hoy en día lo tienen todo. Perdón, ésa es una de mis parientes.
Las malvadas prostaglandinas pueden ser las responsables de que una sufra calambres en el período, porque algunas prostaglandinas hacen que los vasos sanguíneos del endometrio se contraigan y causen espasmos musculares. Cuando algunas resultan

Prostaglandinas

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La familia misma de las prostaglandinas está formada por siete familias más pequeñas, como si fueran núcleos familiares dentro de un amplio clan. En dichas familias se encuentran las prostaciclinas y los tromboxanos, además de un grupo de prostaglandinas individuales. Cada uno de los miembros de la gran familia tiene un amplio papel que desempeñar: las prostaglandinas influyen en la coagulación de la sangre, en la actividad de los músculos y en las reacciones inflamatorias de todo el cuerpo; los tromboxanos tienen que ver con la coagulación de la sangre y la actividad de los vasos sanguíneos; y las leucotrinas son reguladoras de las reacciones inflamatorias y alérgicas.
Cada vez que se sufre una hemorragia, se tiene una costra, se vomita o se experimenta un espasmo muscular, hay una prostaglandina que está trabajando horas extra.
Dentro de cada una de las familias de tromboxanos, prostaglandinas y leucotrinas, cada uno de los miembros tiene un papel propio más específico. Al igual que sucede en todas las familias, algunos de los miembros tienden a ser molestos, mientras que otros son más útiles. De igual modo que hay individuos que son propensos a subirse por las paredes en determinadas ocasiones (sobre todo en Navidad), algunos de la familia de las prostaglandinas pueden desmandarse un poco de vez en cuando. Y luego están los parientes lejanos, algunos de los cuales pueden no ser de fiar. Por ejemplo, una de las leucotrinas da comienzo a algunos de los procesos de inflamación, y otra, ya sea pariente de un clan próximo o lejano, tendrá la responsabilidad de restablecer la calma.

Prostaglandinas en la mujer

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Para que todo funcione como es debido tanto en la ovulación como en la menstruación y en el parto las hormonas han de comportarse como Dios manda. Lo que no todos saben es que ello depende, además, de que también se porten como es debido unas sustancias complejas y parecidas a las hormonas, denominadas prostaglandinas.
Las postaglandinas son fabricadas por el organismo para controlar un sinfín de funciones distintas, por ejemplo las hemorragias, la coagulación, la acción antinflamatoria y los espasmos musculares. Ello las convierte en partes importantes del ciclo menstrual, con toda la experiencia que tienen en iniciar y frenar las hemorragias y en controlar los calambres.
Algunas prostaglandinas podrían volverse demasiado dominantes en casos de infección, inflamación, alergias, variaciones hormonales o alimentación inadecuada. Estos desequilibrios pueden ser pasajeros o continuar de modo indefinido, y se cree que son causa de dolor menstrual, períodos abundantes, SPM y endometriosis. (Todos estos problemas cuentan con un apartado propio en este libro.)
Tal vez sirva de ayuda imaginar las prostaglandinas como una gran familia de sustancias similares a las hormonas que desempeñan numerosas funciones en todo el organismo.
La familia de las prostaglandinas es, en realidad, un subgrupo de una familia más amplia de sustancias microscópicas que se encuentran en muchos tejidos, llamadas icosanoides. En la amplia familia de los icosanoides existen dos clanes: la famosa gran familia denominada de las prostaglandinas y una rama más pequeña de componentes llamados leucotrinas.