Angiomas

Los llamados angiomas cavernosos o tuberosos son auténticas masas de dilataciones venosas que deforman la zona donde se asientan, la cual toma una coloración azulada. Su tratamiento es mucho más complejo que el de los angiomas planos y creemos que se sale de las directrices de este capítulo.
El otro tipo de mancha congénita cutánea de mayor incidencia es el llamado nevus pigmentario o nevus piloso, que consiste en manchas negruzcas que a veces sobresalen de la piel y que presentan en ocasiones gran cantidad de pelos. El tratamiento de estas manchas, también resistentes a las radiaciones, consiste en la extirpación completa de las mismas, cerrando el defecto creado, bien con sutura directa, bien con piel vecina, o bien mediante un injerto libre de piel.
Dentro de las deformidades congénitas enumeradas en el apartado cráneo, cara y cuello, las de más frecuente aparición son el labio leporino, la fisura palatina y las deformidades de pabellones auriculares. Sobre el resto de las malformaciones de este apartado creemos que su descripción y tratamiento haría demasiado complejo este capitulo, por lo que sólo las enumeraremos a fin de dar idea del campo tan complejo que abarca la cirugía plástica.