Baño para perros
EL BAÑO, UN PLACER.
Un refrescante baño puede ser un buen regalo para nuestro perro en verano. Conviene preparar un espacio cómodo, donde podamos movernos sin demasiadas dificultades, teniendo en cuenta que en cuanto pueda, el perro mojado lo único que querrá será sacudirse, mojando todo a su alrededor. Conviene utilizar un collar o correa que podamos mojar, para sujetarlo durante todo el proceso y evitar que se nos escape antes de empezar o, lo que es peor, lleno de jabón. El agua debe estar a temperatura tibia y debemos utilizar champú y un cepillo para distribuir el jabón por todo el pelo del perro. El champú puede ser neutro o antipulgas; si elegimos la segunda opción debemos seguir las instrucciones del producto, ya que contendrá elementos químicos que pueden ser tóxicos para nuestro perro (evitar ojos y boca). Tampoco conviene dejar que el agua entre en sus orejas ni en sus ojos. Por último, una o más toallas viejas pueden sernos también muy útiles para el “acabado”, seguido de la forma natural y más efectiva para secar a un perro: dejarlo que se sacuda. Para acabar, un buen cepillado.
