EL FACTOR PSÍQUICO EN LA BELLEZA

EL FACTOR PSÍQUICO EN LA BELLEZA
Ya al principio de este capitulo nos hemos referido de pasada a la influencia de los estados anímicos sobre la fisiología del cuerpo. La belleza corporal, al menos en el sentido relativo en que la percibimos, es un resultado total, en el que se integran factores psíquicos y somáticos.
En razón de ello entendemos que la esteticista no puede limitarse a aconsejar un tratamiento y ejecutarlo con maestría, basándose únicamente en consideraciones fisiológicas. ¿Debe pues imponerse la esteticista experta en materia psicológica, o asociarse el gabinete del psicólogo al instituto de belleza?
La belleza corporal debe cimentarse en el equilibrio psíquico y conjugar armoniosamente los aspectos
temperamentales y las características físicas de la persona.

El ejercicio moderado beneficioso para la menstruación

En caso de que ya tengas un problema médico, consulta a tu profesional de la salud antes de lanzarte de repente a hacer ejercicio de forma frenética. Ahora bien, el ejercicio moderado beneficioso para la menstruación podría ser simplemente practicarlo media hora unas cuantas veces por semana; el dolor menstrual y el SPM pueden mejorar incluso si haces ejercicio sólo durante la semana anterior al período.
El ejercicio que aumenta el ritmo cardíaco (ejercicio ae-róbico), como caminar, nadar, montar en bicicleta, correr, los deportes de equipo o el aerobic, es el que mayores beneficios aporta, pero sirve cualquiera.
Los ejercicios específicos de yoga que mejoran el flujo sanguíneo de la pelvis pueden ser de gran ayuda para aliviar el dolor menstrual. El yoga con frecuencia incluye técnicas de relajación, las cuales resultan útiles para combatir el dolor y el SPM. Dichos ejercicios puedes aprenderlos de un profesor de yoga o de un libro que incluya ejercicios específicos para la región pélvica.
El mejor ejercicio para eliminar el estrés es el denominado LSD («largo» en el tiempo, «suave» en intensidad, y de «distancia»). Se refiere a todo ejercicio rítmico y repetitivo, normalmente caminar, montar en bicicleta o nadar, que se mantiene a un ritmo moderado por espacio de entre 45 minutos y una hora. Calma los nervios, corta la reacción adrenal inapropiada y aumenta la vitalidad.
Todo ejercicio que consista en soportar el propio peso, pero en particular el que causa tensión en los músculos grandes, tiene el potencial de mejorar la masa ósea. Los mejores son andar, correr o practicar un deporte. Nadar y montar en bicicleta siguen siendo importantes aunque clásicamente no estén incluidos en esta categoría. Para obtener el máximo beneficio, el ejercicio ha de practicarse a diario o cada dos días y durante aproximadamente una hora.
Mantenerse activa y en forma es importante también para mujeres de más edad. La fuerza muscular y la buena forma física aumentan la densidad mineral de los huesos, mejoran la agilidad y la salud cardiovascular, y reducen las posibilidades de sufrir caídas y lesiones graves.
Para las principiantes, andar a paso rápido durante media hora cada dos días y después todos los días conforme vaya aumentando la vitalidad constituye una manera fácil de empezar.