
Síntomas de fibromas
El síntoma más común de la existencia de fibromas es tener períodos abundantes.
Los fibromas de mayor tamaño pueden provocar ganas de orinar con más frecuencia, presión y una sensación de pesadez, tensión y congestión en el bajo abdomen. En casos raros, la presión sobre el uréter (el tubo que une el riñon con la vejiga) puede forzar un reflujo de la orina que causará anormalidades estructurales en el riñon y en el uréter y un funcionamiento renal anormal.

Los que necesitan una vigilancia más estrecha son los fibromas grandes, los que crecen de un pedículo o sobresalen hacia abajo a través del eérvix. Los fibromas que crecen deprisa tienen un riesgo cada vez mayor de convertirse en un cáncer agresivo. A menudo los médicos sugieren eliminarlos mediante cirugía para curarse en salud.

Los fibromas uterinos
Los fibromas son crecimientos fibrosos, no cancerosos, del útero (que no te entre el pánico si un médico te habla de tumores fi-broides, liomiomas uterinos o miomata del útero; es la misma cosa, aunque con nombres que dan aún más miedo.) Afectan hasta a una cuarta parte de las mujeres mayores de 35 años. Un fibroma está formado por densas fibras musculares dispuestas en capas circulares y rodeadas por una capa de células musculares lisas comprimidas.