
Come más fibra. Ayuda a mantener los niveles de estrógenos dentro de los márgenes normales o bajos.
Si la deficiencia de bioflavonoides es la supuesta causa del sangrado excesivo, aumenta la ingesta de cítricos, infusiones de hojas de Fagopyrum esexilentum (trigo sarraceno) y fruta y verduras en general.
Come más verduras de hoja verde y «amarga», que ayudarán al funcionamiento del hígado.

Haz ejercicio moderado.
Reduce los niveles de estrés.
Si tu problema está relacionado con una deficiencia de hierro, consulta la página de información sobre este mineral para averiguar qué alimentos tienen un bajo contenido de grasas y aumentan el nivel de hierro.
Una dieta pobre en grasas y rica en fibra reduce el flujo menstrual al incrementar la eliminación de estrógenos y regular el equilibrio de las prostaglandinas. Evita o reduce las grasas de los productos lácteos, la carne, los huevos y el coco.