
El tratamiento de la hemorragia uterina disfuncional es similar a los tratamientos expuestos anteriormente para la menorragia funcional (sangrado abundante). Se emplea un fármaco de progesterona sintética para intentar interrumpir la pauta hormonal anormal y regular el ciclo. Por lo general, se lleva a cabo un legrado de diagnóstico o una histeroseopia en mujeres más mayores para determinar si el sangrado se debe a una hiperplasia endometrial o a un cáncer.

Hemorragia uterina anormal.
En el curso normal de los acontecimientos, el estrógeno se ve confrontado por la presencia de progesterona. La producción y el gasto de progesterona mantienen la regularidad del sangrado del endometrio (y por lo tanto del período). Cuando no se ovula (o cuando la producción de progesterona es demasiado baja), el estrógeno continúa estimulando las células del endometrio, que crecen y se engrosan. Pero la ausencia de progesterona significa que el endometrio no desarrolla las acostumbradas características estructurales de la fase secretora, incluida la aparición de minúsculos vasos sanguíneos que alimentan el endometrio y controlan la pérdida de sangre una vez que se inicia el período.

Causas Hemorragias uterinas.
En muchos casos de hemorragia uterina disfuncional, la ovulación es anormal o desaparece por completo. Ello da lugar a un desequilibrio entre las hormonas: se sigue bombeando cstrógeno, pero la producción de progesterona es demasiado escasa o nula. Ello tiene como consecuencia que el estrógeno sin «oponentes» estimula en exceso el endometrio (revestimiento del útero) y provoca las características pautas de sangrado: un ciclo errático, ausencia de señales obvias de ovulación y episodios irregulares o prolongados de hemorragias.