
Recuperacion posquirugica.
La gente se ha olvidado de convalecer. Con el aumento de las operaciones por láser y la consiguiente reducción de la estancia en los hospitales, algunos pacientes son enviados a casa el día después de la intervención o incluso en el mismo día.
Muchas mujeres empiezan a ocuparse de las tareas domésticas y de los niños, o regresan al trabajo a los pocos días de operarse, y luego se sorprenden de sentirse fatal el resto del año-Además, las tensiones económicas de la familia media hacen quC muchas personas piensen que no pueden permitirse hacer un’1 convalecencia como es debido.
No hagas mucho caso de las predicciones habituales de los médicos en el sentido de que «dentro de una semana volverás gimnasio» o «mañana estarás levantada y andando». Todo mundo es diferente. Nuestro estudio completamente no científico e informal de mujeres que habían sufrido una intervención abdominal reveló que casi todas tardaron en recuperarse más de lo que les había sugerido su médico, y creían que había algún problema en su constitución, y no en lo que les había dicho el doctor.
Toda intervención quirúrgica puede llevar más tiempo de lo previsto, después de tanto intruso hurgando en el interior de una. Así pues, el tiempo previsto normalmente para la recuperación no guarda relación alguna contigo, pero a veces no se nos indica un nuevo cálculo del tiempo de convalecencia. tiempos de recuperación varían considerablemente de una persona a otra, y sobre ellos pesan factores como ser fumadora, no encontrarse en forma antes de la operación, incapacidad para tomarse las cosas con calma y permitir que el organismo se cure, tener que levantarse a cuidar de los niños o volver a trabajar antes de estar preparada para ello, y también más cirugía de la que estaba prevista.
Lo mejor es guiarse por el dolor y la vitalidad e ir haciendo un poco más cada día, en vez de retomar el nivel de trabajo de antes y ponerse demasiado deprisa a hacer ejercicio. Dicho de otro modo: haz según te pida el cuerpo, no según una hojita de infor-maeión estándar distribuida por el hospital, que a menudo se basa en promedios o situaciones ideales y ha sido escrita por alguien que no posee experiencia de primera mano.
Cuando el cuerpo se encuentra estresado o recuperándose de una enfermedad, necesita muchos más nutrientes de lo habitual. Por desgracia, esto suele suceder justo cuando una ha perdido el aPetito. (Toda situación de estrés, ya se deba a una operación, una época difícil, un accidente de coche o un exceso de trabajo, frene un efecto similar sobre la necesidad de nutrientes.)
Estar activa físicamente después de una intervención quirúrgica mejora el tiempo de recuperación y la vitalidad, y reduce el ^sgo de formación de coágulos e infecciones respiratorias. Esto quiere decir que una pueda ponerse a hacer aerobio el día.

Histerectomía.
Propósito.
Este procedimiento constituye un último recurso en el caso de problemas serios, como una endometriosis realmente severa y que no responde a ningún tratamiento, períodos abundantes, fibromas, el dolor y el sangrado severos asociados con la adeno-miosis y otros problemas ginecológicos graves, así como algunos cánceres. A veces los médicos hablan de una «histerectomía parcial» (extirpar el útero pero dejando los ovarios).
Anestesia
General, en el hospital. Procedimiento
Una histerectomía es la extirpación del útero, pero si además de éste se extirpan las trompas de Palopio y los ovarios también se denomina histerectomía. El término técnico es salpingooforecto-mía bilateral. (Hay veces que una siente auténtica preocupación por los médicos.) Una «histerectomía total» generalmente significa que además del útero también se extirpa el cérvix, y una «histerectomía subtotal» suele indicar que el cérvix no se ha tocado. Cerciórate de entender exactamente lo que quiere decir tu médico al emplear la palabra histerectomía. La intervención puede llevarse a cabo practicando una incisión en el vientre y sacando el útero, o bien accediendo al interior del cuerpo a través de la vagina con instrumentos quirúrgicos, separando el útero y extrayéndolo por la vagina (lamento describirlo de manera tan gráfica, pero eso es lo que ocurre).
Una histerectomía debida a una endometriosis probablemente se hará mediante una incisión abdominal si existen múltiples adherencias que hacen demasiado difícil utilizar la vía vaginal.
En el caso de problemas dependientes del estrógeno, como una endometriosis severa que no responde al tratamiento y algunos tipos de cáncer, a menudo se recomienda extirpar el útero y los ovarios. La extirpación de los ovarios puede impedir o ralentizar el crecimiento de esos tejidos sensibles al estrógeno pero, por supuesto, hace que una se vuelva meno-Páusica.
Tiempo:
Ésta es una operación importante. Normalmente dura entre tres °Uartos de hora y una hora, pero puede alargarse a varias horas, dependiendo de las posibles complicaciones. Es probable que permanezcas en el hospital entre cinco y diez días. Evita los azúcares refinados que tienden a incrementar la fermentación en el intestino y los gases.
Evita los alimentos que suelan producirte gases, estreñimiento o diarrea.
Si ya sufres el síndrome de colon irritable o sensibilidad intestinal, en la semana anterior a la operación, toma de tres a seis tazas diarias de una infusión especial de hierbas. Llena una jarra con partes iguales de Melissa o/ficinalis (melisa), Matricaria revutita (manzanilla) y Mentha piperita (menta piperita). Pon dos eucharaditas de esta mezcla por cada taza. Llévatela al hospital y continúa tomándola durante la semana posterior a la operación.
Las náuseas postoperatorias se alivian tomando raíz de jengibre común. La dosis habitual es entre 0,5 y 1 gramos cada cuatro horas, en forma de pastillas, o entre 10 y 20 gotas en forma de extracto para administración por vía oral. Organízate para llevártelo al hospital y empezar a tomarlo lo antes que puedas después de la operación, pero antes consúltalo con el personal médico.
Ejercita los músculos. La escasa agilidad y fuerza muscular pueden retrasar la recuperación, porque levantarse de la cama y caminar un poco resulta mucho más difícil. La debilidad de las piernas y de los músculos abdominales puede mejorarse haciendo ejercicios específicos como el yoga, flexiones de piernas, caminar, contraer los abdominales y gimnasia, l’or lo general se necesita más o menos un mes para mejorar drásticamente la fuerza muscular, pero unos pocos días antes de la operación es mejor que nada.
Está demostrado que la vitamina C reduce el tiempo de curación de las heridas. Empieza al menos una semana antes a tomar unos 2 gramos al día y sigue tomando esa dosis entre 3 y 4 semanas después de la operación.
Asegúrate de tener suficiente zinc. Hay muchas mujeres con deficiencia de este mineral. Los suplementos de zinc también tienen un efecto beneficioso en la curación de las heridas, pero probablemente sólo en personas que presentan índices bajos. Empieza a tomar un buen suplemento, aproximadamente entre 75 y 150 miligramos de quelato de zinc al día con las comidas durante dos o tres semanas antes de la intervención, y después sigue tomándolo durante unas dos semanas más. (Hay una página de información sobre el zinc en el apartado «Minerales» del capítulo «Cuidarse una misma».) La vitamina 10, que previene la formación de tejido cicatrizal interno (adherencias), es estupenda cuando se desea conservar la fertilidad tras una operación. Se ha de tomar una dosis de aproximadamente 100 a 250 UI dos semanas antes, pero dejar de ingerirla dos días antes de la operación. Ésta es una dosis relativamente pequeña, debido a que existe un riesgo ínfimo de que aumente la hemorragia durante la intervención. Una vez que puedas volver a comer, puedes tomar dosis de 400 o 500 UI al día basta que te hayas recuperado; ello reducirá el riesgo de formación de coágulos postoperatorios. También se puede aplicar en la herida una crema con vitamina E para acelerar la curación y limitar las cicatrices.

Cuidado con las Histerectomías.
Los fibromas son la razón principal por la que las mujeres se someten a una histerectomía o a una extirpación quirúrgica del útero. Un estudio reciente señala que una histerectomía no es necesaria para todas las mujeres con fibromas.
Los fibromas afectan de un 20% a 40% a las mujeres en sus años reproductivos. En más de la mitad de los casos los fibromas ocasionan diversos síntomas (incluyendo presión pélvica, dolor, sangrado excesivo y la incapacidad de llevar un embarazo) que justifican una histerectomía. También se justifica en aquellos fibromas
grandes (tumores que abultan el útero del mismo tamaño que un embarazo de 12 semanas), así ellos no ocasionen síntomas. Los doctores operan los fibromas grandes como medida preventiva. Los fibromas pequeños pueden más tarde aumentar de tamaño y causar síntomas que hagan necesaria una histerectomía. Los doctores creen que mientras más grande sea el fibroma, más grande es el riesgo que acompaña a la cirugía. Una encuesta realizada a mujeres que se habían sometido a una histerectomía. revela que la gran mayoría de ellas con fibromas grandes tuvo una exitosa operación, como las que sólo tenían tumores pequeños. El estudio incluyó 93 mujeres que se habían sometido a una histerectomía: 53 de ellas con fibromas pequeños y 40 con fibromas grandes (cuyo tamaño era similar a un embarazo de 12 a 40 semanas).
Sin embargo, «si los fibromas no ocasionan ningún síntoma, generalmente no es necesaria una histerectomía. así sean fibromas grandes», señala el Dr, Robert Reiter, profesor asistente de obstetricia y ginecología del colegio de Medicina de la Universidad de lowa, USA y además co-autor de la investigación. El añade que los síntomas leves como los calambres pueden usarse para extirpar los fibromas sin tocar el útero. Las histerectomías deben seguir una justificación médica sólida, dice Reiter, ya que ellas son muy costosas y acarrean mucho riesgo: la operación ocasiona 650 a 1 100 muertes al año en los EE.UU.