El dolor menstrual

El dolor menstrual congestivo, esa clase de dolor pesado y sordo que experimentan muchas mujeres antes del período, a menudo se alivia tomando hierbas para el hígado o hierbas amargas, como Berberís vulgaris (agracejo), que también es un emenagogo. Hay otras hierbas para el hígado, como el Taraxacum qfficinale (diente de león) o el Silybum mariunum (cardo mariano).

Sintomas menstruacion irregular

Pero en ocasiones la dismenorrea primaria puede causar un dolor realmente intenso y la secundaria no ser tan dolorosa; es decir, padecer un dolor intenso de verdad no significa que se tenga una enfermedad; de hecho, hay algunas enfermedades que no causan dolor. La EPI a menudo se denomina una enfermedad «silenciosa», porque en muchos casos una ni siquiera sabe que la padece hasta que le hacen una prueba de fertilidad.
Antes de tratarte el dolor menstrual, asegúrate de obtener un diagnóstico de dismenorrea primaria o secundaria de tu médico. A continuación se explica cómo hacen los médicos el diagnóstico. Si sufres dismenorrea secundaria, podrás extraer información útil de dicha sección, y también puedes consultar el apartado que mejor corresponda a tu problema particular, por ejemplo, endometriosis o adenomiosis. Cerciórate de que tu médico descarte la enfermedad pélvica inflamatoria.

Menstruacion de la mujer

El dolor menstrual puede ser dos categorías:
1)El músculo del útero está comportándose de manera anormal y provoca calambres, pero por lo demás está sano. Esto se llama útero revoltoso. No, en realidad se llama dismenorrea primaria. (La dismenorrea primaria también se denomina a veces dismenorrea funcional. ¿Estarán intentando confundirnos deliberadamente o es sólo que les gusta presumir?)
2)Producido por una enfermedad de uno o varios órganos. Esto se llama dismenorrea secundaria. Entre las causas comunes de la dismenorrea secundaria se encuentran la endometriosis y la enfermedad pélvica inflamatoria.

Menstruacion irregular

Lo cierto es que sufrir cierto dolor menstrual es habitual, pero el mero hecho de que sea algo común no significa que sea normal o que no haya que preocuparse. Lo más importante respecto del dolor menstrual persistente es averiguar cuál es la causa del mismo. Si el tratamiento que sigues para el dolor no te funciona, ponte a investigar; podría ser una advertencia de tu organismo de que hay algo grave. Las dos preguntas que una debe formularse respecto al dolor menstrual son: ¿Te molesta lo suficiente para desear o necesitar tomar medidas al respecto? Si no es así, estás excusada. Siéntate en el rincón y ve probándote sombreros hasta terminar este apartado. Si tu dolor menstrual es lo bastante pronunciado para empujarte a tomar medidas, surge otra pregunta: ¿Estás contenta con el tratamiento que sigues actualmente? Si no es así, continúa leyendo. Puede que merezca la pena: al fin y al cabo, por término medio tienes doce o trece períodos al año, y si sufres dolores durante dos o tres días, eso da un total de un mes entero de dolor cada año. Fatal.

Dolor menstrual

Hay legiones de mujeres de aspecto demacrado que van por ahí con una bolsa de agua caliente pegada a la tripa, se arrastran en bata por la casa y se cercioran de que nunca se les acaben los analgésicos; son las que sufren «calambres» o dolor menstrual. «Es que estoy en esos días del mes», van murmurando, y todo el mundo asiente con compasión a su paso, sin sugerirles siquiera que una bata de andar por casa sucia y vieja no es el mejor atuendo para las cuatro de la tarde. ¿Es esto algo que tenemos que soportar obligatoriamente? (El dolor, no la bata.)
Pues no. Aquí, la conclusión es que el dolor es, en fin, una lata. El dolor hace que las personas se sientan cansadas y de mal humor, y que sean, por encima de todo, propensas a acudir a su médico; tal vez se deba a una enfermedad, quizás a un desorden, o puede que a un ligero desequilibrio hormonal que es fácil de solucionar.

Efectos sobre el período por la hipoglucemia funcional

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Efectos sobre el período
La hipoglucemia funcional puede atribuirse erróneamente al SPM porque éste también produce cansancio y cambios de humor.
Causas
Los factores que pueden desencadenar hipoglucemia funcional son muchos, entre ellos los períodos de estrés prolongados u otros relacionados con la dieta que afectan a los niveles de azúcar en la sangre, como por ejemplo, el exceso de hidratos de carbono refinados y azúcares, tomar bebidas alcohólicas sin comer al mismo tiempo, o tomar alcohol mezclado con otras bebidas azucaradas. Dicho de otro modo, tomar un vaso de vino en la comida posiblemente sea correcto, pero no te pases pidiendo combinados o cócteles de ésos con tres sombrillitas de papel. Sobre todo si acto seguido te entran ganas de comerte las sombrillitas.
La gente que hace dietas rápidas a menudo sufre de hipoglucemia porque son regímenes mal diseñados y no proporcionan la energía suficiente. Como pasan hambre, se saltan el régimen y engullen grandes cantidades de alimentos con féculas o azúcares. El rápido descenso del azúcar en la sangre da lugar a un proceso consistente en ansiedad por comer algo dulce, síntomas hipoglucémicos y aumento de peso. La dieta hipoglucémica es un método acertado para perder peso lentamente y de forma progresiva, porque rompe el círculo vicioso de ayunar y después atracarse.
Diagnóstico
Los profesionales de la salud suelen excluir otras posibilidades como causa de los síntomas, y prefieren ver cómo responde el paciente al tratamiento de la hipoglucemia.

Las pastillas para el acné

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Los médicos suelen recetar lociones que contienen ácido retinoico (tretinoína o Retin-A) para los granos no inflamados; o que contienen antibióticos como la clindami-cina, para los inflamados. Algunos sugieren todavía un antiguo preparado, el peróxido de benzoilo, que viene en forma de crema, gel o jabón líquido. Existen preparados modernos que contienen ácido glicólico (con frecuencia llamado ácido de frutas) y que son exfoliantes suaves que eliminan la piel muerta y mantienen los poros abiertos. Si alguna loción te provoca una reacción cutánea, deja de usarla y pide consejo al médico que te la recetó.
Las pastillas para el acné contienen isotretinoína y, más comúnmente, antibióticos como la tetraciclina. Ocasionalmente se utiliza la eritromicina si existe la posibilidad de embarazo o si se es alérgico a la tetraciclina. Para que sean efectivos, los antibióticos deben tomarse siguiendo estrictamente unas instrucciones bastante complicadas que indican cuándo y cómo.
La isotretinoína sólo puede ser prescrita por un especialista en dermatología, y no es para menos: posee varios efectos secundarios relativamente frecuentes, entre ellos el agrietamiento de los labios, dermatitis facial, irritación grave de los ojos y los párpados, hemorragias nasales a causa de la sequedad de las fosas nasales, altos niveles de colesterol y ciertas formas de eccema. Algunas personas además desarrollan fotosensibilidad y deben utilizar protección solar en todo momento. En ocasiones pueden aparecer dolores musculares y de las articulaciones, y más raramente crecimientos óseos anómalos en todo el esqueleto. A veces se ven afectadas también las enzimas hepáticas, pero vuelven a ser normales al dejar de tomar el fármaco.
Los médicos suelen insistir en que si se toman fármacos con isotretinoína también se debe tomar la pildora al mismo tiempo, porque si se produce un embarazo estos fármacos causan anomalías en el feto.

Acné en las mujeres

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Acné
Alrededor de la mitad de las chicas de edades comprendidas entre los 14 y los 17 años (y más o menos las tres cuartas partes de los chicos) tienen granos. Por lo general, al llegar a los 20 el problema ya se ha disipado y sólo aparece alguno que otro de vez en cuando.
El acné no es consecuencia de una piel «sucia», de la mala higiene, de los bombones, de la inminencia de una cita importante ni del pelo grasiento sobre la cara. Existen causas reales del acné, todas ellas relacionadas con el aumento de los andrógenos (hormonas masculinas) alrededor de la pubertad. Hay personas que tienen desequilibrios hormonales pero no les salen granos (lo cual resulta sumamente ofensivo para el resto). Y hay personas cuya piel simplemente parece más propensa a reaccionar mal a los andrógenos.
Otra razón de que los andrógenos puedan causar granos es que el incremento de los niveles de esa hormona en la piel puede producir un engrosamiento alrededor del poro y un aumento del sebo (grasa). Las bacterias que crecen en la superficie de la piel pueden infectar los poros y provocar una inflamación. Esto parece ser genético, de modo que cuando tengas dudas, echa la culpa a tus padres; a estas alturas ya deben de estar acostumbrados.

Terapias naturales contra los problemas menstruales

• El LSD, en este caso, no es la droga alucinógena, sino una técnica muy útil para mejorar la reacción al estrés: ejercicio «largo» en el tiempo, «suave» en intensidad, y de «distancia». Incluye caminar a paso moderadamente rápido durante unos 45 minutos y nadar.
• Gome bien. Evita al máximo la comida basura, todo alimento o bebida que contenga cafeína (como los refrescos de cola, el café y el té normal), porque agravan los síntomas de la ansiedad y la depresión. Gome cantidades más pequeñas y más a menudo, toma tentempiés saludables y haz caso de los «20 consejos para una dieta correcta» . Sentirás menos ansias de comer dulces.
• En el apartado dedicado al estrés (en la sección «Los sospechosos habituales»), que se encuentra al principio , se explica cómo reducir la tensión, mejorar la concentración y dormir mejor.
• Hablar de los problemas con la familia y los amigos suele ser una buena idea. Si bien sentirte desgraciada puede ser algo nuevo para ti, la mayoría de las personas pasan por etapas de decaimiento. Si no te sientes con fuerzas para hablar con la familia o con los amigos, tal vez el psicólogo del colegio, un profesor de confianza o tu médico puedan ayudarte o sugerirte a alguien que pueda hacerlo. La ley obliga a los médicos a mantener el secreto sobre las conversaciones que tengas con ellos.

Deporte para la belleza corporal

Deporte
Tiene de bueno el deporte el que, al practicarse en sociedad, requiere menos fuerza de voluntad, resulta más grato e incluso sirve como diversión y estabilizador psíquico. Si el deporte que se practica está bien elegido, esto es, de acuerdo con lo que el cuerpo de cada una necesita, y si la intensidad o frecuencia de la práctica es la adecuada, puede influir muy beneficiosamente en la morfología estética del cuerpo. Desde luego, por muy bien escogido que esté, nunca tendrá la especificidad de un plan de gimnasia. Pero puede resultar más indicado que ésta para ciertos temperamentos.
Ahora bien, aparte de eso, y desde el exclusivo punto de vista de la estética que necesitamos, confesamos nuestras reservas frente al deporte.
¿Quién no contempló alguna vez esos soberbios tipos de luchador de grecorromana que exhiben las campeonas de esto o aquello? Cierto que no todos los deportes son iguales. Tomemos como mejor ejemplo a nuestra querida gimnasia, en la modalidad “deportiva”. De lejos, con poca ropa, la gimnasta puede parecer perfecta. De cerca y vestida, la dureza de la musculatura y lo macizo de la figura nos decepcionarían. Ni siquiera el ballet —que por supuesto no es un deporte— es consecuente con su mítica fama de producir hermosas siluetas. Las siluetas pueden serlo, pero sus poseedoras no. El desarrollo de la musculatura y los relieves tendinosos, que la falta de tejido conjuntivo resalta aún más, están muy lejos de esa suavidad y turgencia de formas que los cánones reclaman.
Estos son casos que denuncian una entrega total al deporte. Para que resulte beneficioso a la estética corporal habrá que considerarlo preferentemente como práctica de ejercicio. Ello exigirá a la deportista una renuncia a la idea de competición y una dedicación más limitada, y a la no deportista el esfuerzo de sustituir el simple paseo por algo de mayor trabajo y constancia. En cuanto a la elección del deporte en sí, salvo casos muy especiales, encontramos como más recomendables los llamados deportes completos y que no sean muy violentos: natación, tenis, esquí…