Exceso de estrógeno
Muchas de nosotras nos vemos relativamente sobreexpuestas a los efectos estimulantes del estrógeno sólo porque tenemos diez veces más períodos que nuestras antepasadas. El exceso de estrógeno no se da únicamente porque los ovarios lo fabriquen en exceso. El estilo de vida moderno (somos unas obsesas de la diversión) también parece ralentizar el proceso habitual de librarse del exceso de estrógenos a través del hígado y de los intestinos, y parece favorecer niveles más altos de estrógeno disponible en la sangre. Hay indicios de que los niveles de estrógeno que permanecen altos durante mucho tiempo constituyen un riesgo significativo de sufrir enfermedades. Los estrógenos ambientales se introducen en el organismo desde el exterior, la mayoría de ellos por el agua y los alimentos, y pueden estimular las células de manera muy parecida a los estrógenos fabricados en el interior del cuerpo.
