Los períodos poco abundantes

Calidad de la sangre.
Algunos terapeutas naturistas consideran que los períodos poco abundantes son indicio de un síndrome denominado falta de calidad de la sangre. Esta manera de pensar tiene historia.

A lo largo de los siglos, la medicina tradicional observó que de las personas que tenían el aspecto de haber perdido sangre y estaban pálidas, fatigadas, faltas de vigor y poco activas se decía que tenían ía sangre «débil»; por otra parte, las que mostraban un rostro colorado, estaban so-breestimuladas y eran irritables y vigorosas tenían un «exceso» de sangre.
Un gran número de problemas femeninos se atribuía a la sangre, ya que la mujer no sólo pierde sangre todos los meses y durante el parto, sino porque también se creía que cuando daba de mamar perdía la esencia de la sangre. (Muchas culturas primitivas creían que la leche de mujer era sangre que había perdido el color rojo.)
Un nombre relativamente moderno para la sangre débil, que data aproximadamente de la época de Shakespeare y se mantuvo hasta los inicios del presente siglo, fue «clorosis», que significa «color verdoso», y era un diagnóstico común de las mujeres jóvenes. Los síntomas eran fatiga, un tinte amarillento del rostro, con ojeras oscuras y síntomas menstruales tales como la ausencia del período o un sangrado abundante. Puedes encontrar más información sobre el periodo en mujeres bonitas.

Ovulacion menstruacion

Problema del tono muscular del útero
Antes de nada, digamos de dónde provienen los «calambres». Durante la regla, el útero ayuda a que la sangre salga a través del cérvix y por la vagina por medio de pequeñas contracciones.
Estas contracciones musculares se producen constantemente, incluso cuando el útero se encuentra aparentemente en reposo. Lo que ocurre es que no las notamos. Durante la regla, o en un parto, la actividad uterina se amplifica muchas veces, pero si las contracciones durante la menstruación son normales, el dolor no constituye un problema.
La «fase de reposo» o el «tono de reposo» entre contracciones es importante. Normalmente, la sangre que fluye a través del músculo uterino contiene oxígeno y otros nutrientes. Cuando el músculo no descansa, la falta de oxígeno da lugar a un espasmo muscular; dicho de otro modo, produce calambres. Algunas mujeres comparan esta clase de dolor menstrual con el de un parto. A veces los calambres pueden ser tan fuertes que causan un dolor intenso antes del período. Esto suele mejorar cuando empieza la regla.

Problemas menstruales más comunes en la adolescencia

Sangrado abundante y Ciclos erráticos
Los períodos muy abundantes (llamados menorragias), todos los meses y por espacio de mucho tiempo, pueden dar lugar a una anemia. Es necesario averiguar qué está ocasionando el problema antes de decidirse por un tratamiento. En la mayoría de los casos, nuestro «historial» (las señales y los síntomas que hemos experimentado hasta la fecha) basta para descubrir la causa, y no llega a precisarse un examen médico.
A menudo los médicos recetan la pildora anticonceptiva a las jovencitas que están preocupadas por tener períodos abundantes, pero no hay por qué aceptarla automáticamente. El sangrado abundante y los ciclos erráticos suelen deberse a fluctuaciones hormonales y a una ovulación errática, algo bastante frecuente en la adolescencia. Las hormonas se vuelven estables al cabo de unos pocos meses. Si tú crees que puedes tener un problema continuado, consulta a un medico.
Rara vez es necesario interferir con la ovulación, ya sea para hacerla más regular mediante la ingesta de hierbas medicinales, o para detenerla del todo con la pildora. Gomo el estrés puede retrasar la ovulación, tal vez quieras tener en cuenta ciertas técnicas de control del estrés .
Los tipos de remedios naturales que se recomiendan para la «menorragia funcional» en el apartado «Sangrado excesivo»  pueden emplearse para controlar los síntomas del sangrado abundante. Los herbolarios no deben recetar la hierba de uso común Vitex agnus castus para el sangrado abundante en adolescentes, salvo en un número muy limitado de casos.

La adolescencia en la mujer

Justo en el momento en que se tiene el primer período, suceden al mismo tiempo otras muchas cosas, entre ellas asombrosos cambios en el cuerpo y locos enamoramientos. Todas las hormonas parecen explosionar a la vez, en un proceso que transforma el cuerpo y también la mente.
Algunas chicas se limitan a encogerse de hombros y lanzarse a una carrera de 47 billones de kilómetros campo a través, pero otras sufren un amplio abanico de síntomas, desde llorar sin motivo hasta todo un recital de acné. Muy a menudo, estos síntomas se deben a las hormonas, que producen diversos estados de ánimo y cambios físicos, no al período en sí.
Con bastante frecuencia se pone como excusa la menstruación. «Estoy deprimida de verdad.» «Probablemente sea por la regla, cariño.» «Me siento cansadísima.» «Son problemas de mujer.» «Las grandes empresas están conspirando con los gobiernos mundiales para oprimir a los pobres y aumentar al máximo sus beneficios.» «Probablemente se deba a que va a venirte el período.»
La mayoría de los cambios sufridos por las adolescentes son normales y simplemente constituyen una etapa. Algunos de los más horribles efectos secundarios que tiene el hecho de crecer pueden superarse con un tratamiento o con cambios en el estilo de vida (sí, puede que tengas que dejar de alimentarte sólo con golosinas y lechuga y aprender a venerar de vez en cuando el Sagrado Santuario del Tofu). Por supuesto, puede que haya otros problemas que requieran la ayuda de un profesional de la salud. Lo que sigue a continuación te ayudará a distinguir entre un humor de perros y una alarma que se ha disparado en el «departamento» de los ovarios.

Terapias naturales para cuidarse a una misma

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•  El ejercicio moderado ayuda a reducir la producción de estrógeno y aumentar su eliminación del organismo.

•   Entre los alimentos que ayudan al hígado a descomponer el estrógeno se encuentran las legumbres, las cebollas y el ajo.

•   Tanto las verduras de hojas verdes y amargas como las hierbas medicinales amargas prescritas por un herbolario contribuyen a la función del hígado, lo cual puede ayudar a eliminar el exceso de estrógeno.

•   Reduce el uso de pesticidas en tu casa y tu jardín, y aboga por ello en tu zona.

•   Compra alimentos frescos sin envasar. (Los alimentos grasos como el queso, envueltos en plástico adhesivo, pueden absorber componentes similares al estrógeno presentes en el envoltorio.)

.   Compra alimentos envasados en vidrio en lugar de plástico o poliestireno.

•  Compra alimentos orgánicos siempre que puedas, sobre todo carnes de cultivo orgánico o de granja.

La cantidad de sangre

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Se considera que, en un período normal, la «pérdida» de sangre es de 50 mililitros, y en un período abundante llega a algo más de 80 mililitros, pero estos datos resultan bastante inútiles. ¿Quién se pasa 5 días sentada encima de una probeta graduada? (Desde luego, yo no.) Resulta mucho más fácil hablar de la frecuencia con que es necesario cambiarse de compresa o de tampón.
Varios estudios de gran amplitud indican que las mujeres que se sentían preocupadas por sangrar demasiado o a las que se les había diagnosticado una regla abundante mostraron enormes diferencias en la cantidad de sangre menstrual. Algunas que sólo sangraron 10 mililitros creían que estaban sangrando mucho, mientras que otras que sangraron 300 mililitros creían que sus períodos eran normales.
En general, si es necesario cambiar la compresa o el tampón cada dos horas o con mayor frecuencia porque está completamente empapado de sangre (y no porque a una le guste), y si eso tiene que hacerlo durante todo el día durante todo el período, entonces es una menstruación abundante. Si la compresa muestra tan sólo una raya de sangre en el centro o el tampón tiene empapado de sangre menos del tercio superior, y si sólo se sangra durante un día, se trata de una menstruación poco abundante.
Aunque la compresa o el tampón no llegue a empaparse del todo, hay que cambiarlo al menos cada cuatro horas, aproximadamente. Puedes guiarte un poco tú misma llevando un calendario menstrual, o anotando los datos en tu diario.