Quistes ovaricos y su causas

La extirpación quirúrgica de un quiste se aconseja si se considera que éste es el posible culpable de complicaciones o enfermedades graves: quistes que continúan creciendo, no se reabsorben o pueden ser malignos. Algunas mujeres buscan tratamientos naturales para disolver o encoger el quiste porque la idea de operarse les da miedo o se oponen a ella. Ésta no es una buena política, ya que tratar un quiste ovárico sin conocer a qué tipo específico pertenece es buscarse problemas.
La «torsión» puede ocurrir cuando el ovario que contiene el quiste se retuerce y corta su propio suministro de sangre, lo cual causa la muerte del tejido ovárico. La torsión de los quistes ováricos puede ocasionar dolor intenso y requiere cirugía inmediata. También puede producirse una torsión cuando el quiste mismo se retuerce sobre su tallo o pedículo, y eso puede dar lugar a que se rompa.
Los quistes grandes, sobre todo los que miden más de 5 centímetros de diámetro, pueden romperse en cualquier momento y causar dolor y adherencias, y deben extirparse quirúrgicamente. Los quistes llenos de sangre de la endo-metriosis (llamados endometriomas) tienden a crecer con cada menstruación y son propensos a romperse, aun cuando son bastante pequeños, y también deben extirparse. Los quistes ováricos grandes o que crecen también se eliminan, porque pueden descontrolarse por completo y destruir partes del ovario, e incluso hacer que el ovario ro se atrofie y deje de ovular o de producir hormonas. Si se sospecha la malignidad, es esencial extirpar el quiste en el quirófano. El cáncer de ovario es una preocupación para todas las mujeres. Si bien la incidencia del mismo es mucho menor para las mujeres jóvenes, en las mayores de 45 años uno de cada tres quistes de ovario es canceroso. En este grupo de edad, cuando se descubre un quiste pequeño de aspecto benigno, puede que el médico decida esperar un cielo, pero si persiste o si hay dudas acerca del tipo al que pertenece, debe sugerir extirparlo de inmediato.

mujeres buscan tratamientos naturales para «disolver» o «encoger» el quiste porque la idea de operarse les da miedo o se oponen a ella. Ésta no es una buena política, ya que tratar un quiste ovárico sin conocer a qué tipo específico pertenece es buscarse problemas.
La «torsión» puede ocurrir cuando el ovario que contiene el quiste se retuerce y corta su propio suministro de sangre, lo cual causa la muerte del tejido ovárico. La torsión de los quistes ováricos puede ocasionar dolor intenso y requiere cirugía inmediata. También puede producirse una torsión cuando el quiste mismo se retuerce sobre su tallo o pedículo, y eso puede dar lugar a que se rompa.
Los quistes grandes, sobre todo los que miden más de 5 centímetros de diámetro, pueden romperse en cualquier momento y causar dolor y adherencias, y deben extirparse quirúrgicamente. Los quistes llenos de sangre de la endo-metriosis (llamados endometriomas) tienden a crecer con cada menstruación y son propensos a romperse, aun cuando son bastante pequeños, y también deben extirparse. Los quistes ováricos grandes o que crecen también se eliminan, porque pueden descontrolarse por completo y destruir partes del ovario, e incluso hacer que el ovario ro se atrofie y deje de ovular o de producir hormonas. Si se sospecha la malignidad, es esencial extirpar el quiste en el quirófano. El cáncer de ovario es una preocupación para todas las mujeres. Si bien la incidencia del mismo es mucho menor para las mujeres jóvenes, en las mayores de 45 años uno de cada tres quistes de ovario es canceroso. En este grupo de edad, cuando se descubre un quiste pequeño de aspecto benigno, puede que el médico decida esperar un cielo, pero si persiste o si hay dudas acerca del tipo al que pertenece, debe sugerir extirparlo de inmediato.