Psicología Salud Íntima

Anatomía íntima femenina y amenorrea: causas y tipos

En este artículo te explicamos detalladamente las distintas partes corporales de la anatomía femenina y su relación con la pérdida de la menstruación, así también te explicaremos los tipos de amenorrea que pueden existir y sus causas.

 

La Anatomía Íntima Femenina


La vagina

La vagina está rodeada por la vulva. Se encuentra situada entre el recto (la abertura procedente del intestino) y la uretra (la procedente de la vejiga). Es el paso de la sangre menstrual desde el útero hacia el exterior.

El tejido de la vagina, aunque es fundamentalmente muscular, también puede estirarse hasta alcanzar muchas veces su tamaño normal durante el parto y después volver a la normalidad.

La parte superior de la vagina rodea el cérvix, y los recovecos que se forman entre la pared de la vagina y el cérvix se denominan fornices.

anatomia femenina

El cérvix

El tercio inferior del útero es el cérvix tubular, aproximadamente la mitad del cual continúa en la vagina, como si fuera una diminuta rosquilla de color rosado con un pequeño orificio. Tiene más o menos el tamaño de una moneda de 20 centavos de dólar.

El cérvix se denomina a veces «el cuello del útero». Puede verse afectado por cambios celulares, algunos de los cuales pueden transformarse en cáncer si no se tratan. Para diagnosticar cualquier cambio en las células se emplean las citologías, la prueba estrella para la exploración del útero. El cérvix también puede infectarse o inflamarse, y en ocasiones puede sangrar.

La abertura cervical normalmente se encuentra «cerrada» excepto cuando se estira en el momento del parto, pero dicha abertura permite que salga la sangre y que penetre el esperma. Si una mujer no ha parido nunca su abertura cervical es redonda, pero después de un parto adquiere una forma aplanada (como todas nosotras).

 

El saco de Douglas

El saco de Douglas es un espacio potencial que hay entre el recto y la parte posterior de la pared vaginal. (¿Quiénes eran esos tipos que decidieron poner sus nombres a partes del cuerpo de las mujeres? No sabemos quién fue Douglas, pero la palabra resultaría mucho más femenina si se llamara «el bolsito de Lolita», o algo así.) El saco de Douglas está revestido por el peritoneo. Es un lugar común para una endometriosis. Si se sufre una infección pélvica, el material infectado suele acumularse ahí.

 

Peritoneo

Los ovarios y toda la cavidad pélvica están cubiertos por una membrana llamada peritoneo. Imagínatelo como dos capas de tejido adherente dispuestas sobre todas las superficies externas de todos los órganos. En el caso de producirse una infección o una hemorragia en esa zona, el peritoneo se irrita y causa dolor.

 

Los ovarios

Hay dos ovarios, uno a cada lado del útero. Tienen una forma ovalada y el tamaño aproximado de un huevo de gallina pequeño y ligeramente achatado, o de una almendra grande, si se prefiere la versión vegetal.

Los ovarios pueden agrandarse en caso de endometriosis, síndrome de ovario poliquístico (SOP), cáncer de ovario o quistes ováricos.

El ovario no está unido al extremo de la trompa de Falopio, sino que se mantiene en su sitio mediante el ligamento ovárico. Se trata de un cordón fibromuscular que sujeta el ovario al útero justo por debajo de la entrada de la trompa de Falopio. Cada ovario tiene otra gruesa «maroma», denominada ligamento suspensor, que lo sujeta a la pared lateral de la pelvis y contiene los vasos sanguíneos, los vasos linfáticos y los nervios ováricos.

 

Interior de los ovarios

Las estructuras microscópicas de cada ovario están cambiando constantemente. En todo momento durante el ciclo menstrual, existe una multitud de minúsculos óvulos, unos listos para ser expulsados hacia las trompas, otros preparándose, otros empezando y otros desintegrándose.

Técnicamente hablando, el óvulo en desarrollo se llama folículo y el maduro se llama ovum. Un ovum tiene aproximadamente una séptima parte del tamaño de un punto. El plural de la palabra es ova.

El momento concreto en el que un óvulo comienza a madurar se desconoce. Hay quien opina que el óvulo empieza a desarrollarse varios ciclos antes de aquel en el que ovula (comienza su viaje). Otros creen que los óvulos empiezan a desarrollarse durante cambios obvios habidos en el ciclo anterior.

Varios de los folículos primordiales (óvulos en espera) comienzan a desarrollarse juntos, pero antes de que llegue el momento de la ovulación hay uno que se ha convertido en el folículo dominante, mientras que los demás degeneran. El folículo dominante produce el óvulo, el cual es recogido por las trompas de Falopio en el momento de la ovulación, normalmente 13 o 14 días después del último período.

El folículo dominante, con su óvulo dentro, crece a gran velocidad. El ovum se libera suavemente junto con un poco de fluido y no «revienta» del folículo de forma poco apropiada para una señorita, como se creyó en otro tiempo; ahora se piensa que las enzimas rompen poco a poco la pared folicular y ayudan a liberar al óvulo de su membrana.

La estructura que queda atrás, denominada corpus luteum, es el «cuerpo amarillo» que segrega estrógeno y progesterona al torrente sanguíneo. Ésta es, con mucho, la estructura más grande que contiene el tejido del ovario. Al cabo de unos 14 días, el cor-pus luteum desaparece, y aproximadamente un día después comienza el período. El viejo corpus luteum se transforma en un tejido cicatrizal conocido como corpus albicans. Los ovarios sanos contienen muchas de estas marcas.

Esto continúa sucediendo con una regularidad más bien tediosa durante muchos años, mientras una siga ovulando. Conforme se va acercando la menopausia, los folículos se vuelven menos sensibles a la estimulación hormonal y el organismo va fabricando menos hormonas. Los ovarios contienen menos óvulos en espera y, con el tiempo, ya ninguno de ellos será productivo.

 

Las trompas de Falopio

Las trompas de Falopio, también conocidas como oviductos o conductos del óvulo, están musculadas y recubiertas de unos «pelillos» realmente minúsculos llamados cilios. Las trompas, situadas una a cada lado, conectan los ovarios, donde se fabrican los óvulos, con el útero, adonde se supone que han de llegar los óvulos. Las trompas son como un espagueti muy fino (vale, no es una fruta ni un fruto seco) más ancho a la altura del ovario y más estrecho a la entrada del útero. El interior de una trompa tiene tan sólo el grueso de un hilo de coser (ponte tú a buscar aquí metáforas con frutas para todo esto).

El óvulo se desplaza hacia el útero gracias a unas contracciones en las trompas de Falopio. Dichas contracciones también evitan en parte que la sangre menstrual vaya hacia arriba en vez de hacia abajo, pero durante cada menstruación suele haber un poco de flujo «retrógrado», o hacia atrás, que sube por las trompas de Falopio hasta la pelvis. Los diminutos cilios de las trompas recubren toda la cara interior de cada una de ellas. Su continuo movimiento ondulatorio impulsa toda materia en una dirección, en este caso hacia el útero.

Los estrógenos mantienen constante ese movimiento… más o menos igual que la primera persona que inicia una ola en un estadio de fútbol. O no. Bueno, sólo era por ayudar. En el extremo situado junto al ovario, cada trompa termina en unas pequeñas proyecciones parecidas a unos dedos, denominadas fimbrias. Son estructuras muy delicadas, por lo general en movimiento, como cuando se agitan los dedos de la mano, que empujan el óvulo hacia el interior de la trompa. Dado que ese movimiento provoca diminutas olas y corrientes en el fluido que rodea el ovario, el óvulo es arrastrado al extremo de la trompa, donde se hacen cargo de él los cilios y la acción muscular.

Los daños ocasionados a las fimbrias o las adherencias causadas por infecciones, operaciones quirúrgicas o una endometriosis pueden afectar gravemente el funcionamiento normal de esos corpúsculos y ser causa de infertilidad. Pero el organismo es muy listo; se ha demostrado que la actividad de las fimbrias es tan intensa que son capaces de crear una ondulación que alcance al otro lado y recoger un óvulo del ovario derecho y transportarlo hasta la trompa izquierda, o viceversa, si una de las trompas está bloqueada. Eso sí que es moverse.

Por suerte, es más probable que las infecciones y las adherencias afecten al extremo ancho de la trompa, pero, por desgracia, cualquier cambio en el minúsculo diámetro interior de ésta puede incidir en la fertilidad o aumentar las posibilidades de un embarazo ectópico, en el cual un óvulo fertilizado se queda atascado en la trompa y empieza a crecer un embrión en el lugar donde no debe. (Otra cosa de mujeres que lleva el nombre de un hombre: las trompas de Falopio se llaman así gracias a un italiano del siglo xvi que se llamaba Gabriello Fallopio.)

 

El Endometrio

El revestimiento interior del útero es una delgada capa de células llamada endometrio. Éste se elimina en cada menstruación en forma de sangre y otras partículas parecidas a ésta.

El endometrio crece como reacción a la influencia de las hormonas estrógeno y progesterona, que se fabrican en el ovario y se liberan en el organismo. Durante la primera parte del ciclo, justo después de la menstruación, el endometrio se encuentra en su fase más delgada. Después, el estrógeno hace que se vaya desarrollando el revestimiento. Si se produce una ovulación (cuando el ovario libera un óvulo), se fabrica progesterona y el endometrio se engrosa y cambia de estructura, para ser más útil en caso de tener lugar un embarazo.

La eliminación regular del endometrio significa que lo han afectado las hormonas, pero no necesariamente que se haya producido una ovulación. Algunas mujeres que no ovulan tienen la menstruación de todas formas.

 

Interior del endometrio

Todos los cambios que tienen lugar en el ciclo menstrual están diseñados para preparar el revestimiento del útero —el endometrio— en caso de que sea necesario albergar un óvulo fecundado. El endometrio está formado por dos capas de tejido que se funden la una con la otra de modo que parecen una sola. Constituyen la capa basal, que no cambia nunca, y la capa funcional, la más externa y que va renovándose.

La capa basal cubre siempre el músculo uterino, es algo parecido al suelo que sirve de base para el alfombrado de la capa funcional. (Bien mirado, hemos abandonado nuestra analogía con las frutas y ahora estamos hablando del mobiliario de la casa.)

La capa basal que forma el «suelo» permanece prácticamente inalterado durante todo el ciclo, y no se elimina mediante el sangrado en una menstruación.

La capa funcional de «alfombrado» cambia con la actividad hormonal durante el ciclo, y se elimina en forma de sangre menstrual. Las microscópicas arterias en espiral que alimentan esta capa se vacían y se rellenan con cada ciclo.

Este proceso de reconstrucción y eliminado de la capa funcional es causado por la acción de las hormonas estrógeno y pro-gesterona en tres fases: la proliferativa (las células crecen como locas para formar un buen revestimiento endometrial en la pared del útero), la secretora (las glándulas del endometrio producen glucógeno para utilizarlo en caso de que el útero se convierta en el hogar de un feto) y la menstrual (la eliminación mediante sangrado en el período).

 

Amenorrea o pérdida de la menstruación: tipos y causas


Aunque podamos hacer bromas respecto de la inmensa alegría que supone no tener que preocuparse de la menstruación, esa comodidad podría ser una señal de advertencia de que existe algún problema.

No es necesario caer presa del pánico si te falta una regla, sobre todo si has estado de viaje o estresada. Ante la falta de un período, una puede permitirse el lujo de esperar a ver qué sucede con el siguiente… a no ser que quepa la posibilidad de un embarazo, en cuyo caso hay que ponerse los patines y salir disparada a ver al médico.

 

AMENORREA PRIMARIA

La amenorrea primaria se define por la falta de la llegada del primer período de la menstruación, es decir, la mujer nunca ha tenido la menstruación.

Tener una estatura normal para tu edad puede ser importante porque algunas anomalías físicas se asocian con ser más baja de lo habitual. (Por supuesto, ser baja no quiere decir que automáticamente se tenga una anomalía física.)
El paso siguiente consiste en hacerse una ecografía para cerciorarse de que se tiene un útero con todos sus accesorios.

Si sigue sin haber problemas, el paso siguiente es hacerse un análisis de sangre para ver si existe algún problema hormonal. Por lo general, se comprueban los niveles de la hormona folicu-loestimulante (FSII), de la hormona luteinizante (LII) y de prolactina (la hormona relacionada con las mamas).

En el caso de retraso de la pubertad se observan niveles normales de las tres; en el síndrome de ovario poliquístico se da una LH alta y una FSII baja; un nivel alto de prolactina suele indicar un tumor de la pituitaria llamado prolactinoma; y un nivel alto de FSH y LII indica un posible síndrome de ovario resistente.

 

El diagnóstico médico de por qué no te ha venido el primer período sigue una pauta bastante habitual. En muchos casos no existe ningún problema físico de importancia, simplemente se ha retrasado el comienzo de la pubertad, y ya llegará la menstruación cuando tenga que llegar. No obstante, el retraso del comienzo de la pubertad es un diagnóstico por exclusión, y la mayoría de los médicos querrán estar totalmente seguros de que no ocurre nada más. Primero te examinan para ver si tienes todos los sistemas activos en el frente de los cstrógenos. Si se advierte que el busto ha crecido significa que tus ovarios están fabricando estrógeno o que tu organismo está convirtiendo andrógenos en estrógenos en los tejidos grasos. El desarrollo total de los pechos sólo tiene lugar cuando los ovarios fabrican estrógeno, de modo que el grado de crecimiento de tus pechos (que no tiene nada que ver con el tamaño en sí) nos da una pista importante para conocer las causas de la ausencia de la menstruación.

 

Falta de la primera menstruación: amenorrea primaria.

  • A la edad de 17 años aún no has empezado a tener períodos.
  • A la edad de 14 años todavía no han empezado los cambios propios de la pubertad.
  • O tu período aún no ha empezado dos años después de haber experimentado los demás cambios de la pubertad, como aumento de peso, pechos incipientes y vello en lugares donde lo tienen los adultos.

 

Amenorrea Primaria: causas más frecuentes

En la mayoría de los casos, a las chicas no les viene el primer período por una razón simple y de fácil solución, como mantener una mala alimentación, estar por debajo de su peso o hacer demasiado ejercicio. O también puede deberse a alguno de los otros culpables de la amenorrea secundaria, que se enumeran a continuación.

Causas menos comunes:

La falta del primer período también puede deberse a una serie de factores congénitos y hormonales. En casos sumamente raros, puede ser que una chica no tenga útero, o que sufra alguna otra anomalía congénita, tal vez un bloqueo de la vagina que impide que salga la sangre. Existen unas cuantas irregularidades hormonales que pueden retrasar o anular la primera menstruación.

 

Ausencia de la menstruación.

No permitas que nadie te ponga en tratamiento para que te vuelva el período sin saber por qué desapareció. De lo contrario, podrías enmascarar un problema más serio.

El síndrome de ovario poliquístico o unos niveles elevados de prolactina, que son causas comunes de la interrupción del período, puede que no vengan acompañados de ninguna otra señal evidente. Otro peligro es que, si no sabes que estás embarazada, las hierbas o los fármacos para que te vuelva el período podrían perjudicar al feto en desarrollo.

La ausencia de menstruación o amenorrea suele dividirse en dos tipos a efectos de diagnóstico y tratamiento: amenorrea primaria, en la que al cumplir los 17 años aún no ha aparecido la primera menstruación; y amenorrea secundaria, en la que ya se han tenido menstruaciones pero ahora se han interrumpido.

 

Algunas de las anomalías físicas raras pueden corregirse mediante cirugía. Si eso no fuera posible (no se puede sustituir un útero), tanto los médicos como los terapeutas naturistas deben pensar en la posibilidad de sugerir la ayuda de un psicólogo, pues la paciente tiene que enfrentarse a sus sentimientos y a las implicaciones para la salud. Algunas de las demás causas médicas pueden tratarse con fármacos hormonales.

Ésta es un área complicada de la medicina, y es necesario buscar un especialista. Un desorden grave en la alimentación o el exceso de ejercicio también requieren la ayuda de un especialista.

Un terapeuta naturista puede ayudarte a contrarrestar los efectos secundarios de los fármacos que te receten, así como serte útil en el tratamiento de desórdenes alimentarios o con el ejercicio.

 

amenorrea primaria secundaria

 

AMENORREA SECUNDARIA

Interrupción de los períodos una vez ya han sido establecidos (amenorrea secundaria).

  • Tus períodos se interrumpen durante seis meses o más en los años comprendidos entre la primera menstruación y la menopausia.
  • Dejas de tener más de tres períodos consecutivos y tu ciclo habitual dura más de 28 días.

 

Causas de la amenorrea secundaria

Problemas en el hipotálamo. Normalmente el hipotálamo segrega hormona liberadora de gonadotropina (GnRH) a impulsos, pero hay varios problemas que pueden interferir, como los siguientes:

  • Estrés: El estrés, incluidos los viajes, puede interrumpir los períodos. Los niveles de estrógeno se encuentran en el nivel inferior y con frecuencia no se produce la ovulación.
  • Pérdida de peso: Los períodos pueden interrumpirse si la cantidad de grasa corporal disminuye por debajo del 25 por ciento. Las causas comunes son tener un peso por debajo de lo normal, o sufrir anorexia nerviosa o alguna enfermedad grave.
  • Exceso de ejercicio: La GnRII (hormona) se ve perjudicada por el ejercicio prolongado y riguroso, y eso puede interrumpir los períodos.
  • Enfermedad severa crónica: Un fallo renal o hepático crónico, y otras enfermedades graves o prolongadas pueden interrumpir los períodos debido al efecto que tienen sobre el hipotálamo.
  • Fármacos: Algunos fármacos con receta médica pueden interferir con las hormonas.

 

Como se ve, algunas de las causas de la amenorrea secundaria que se indican aquí, como el exceso de ejercicio y no ingerir suficientes calorías, podemos tratarlas nosotras mismas. Otras son problemas que requieren ser tratados por un médico especialista, tal vez con fármacos o mediante cirugía. Un terapeuta naturista podrá ayudar a contrarrestar los efectos secundarios de los medicamentos.

 

Otros fenómenos anómalos de la menstruación


Las pérdidas:

El sangrado que procede del cérvix suele ser ligero, imprevisible e indoloro. A veces la secreción ni siquiera parece sangre, sino que tiene un color pardusco o es como flujo un poco teñido.

Puede producirse en cualquier momento del ciclo, y es más común después de algún contacto, normalmente después de tener relaciones sexuales o de ser examinada por un médico.

Muchas de las causas comunes del sangrado cervical no guardan relación con el cáncer y resultan fáciles de tratar. El sangrado debido a un cáncer de cérvix es raro si una se hace citologías regularmente.

 

Sangrados vaginales:

Demasiado frecuentes y demasiado abundantes.

En este caso, la palabra grandilocuente es polimenorragia. Es una combinación de menorragia (períodos abundantes) y polimenorrea (demasiados períodos).

No incluye ningún otro problema más, o de lo contrario nos pasaríamos aquí el día entero intentando deletrearla, y no digamos pronunciarla.
Cualquiera de los factores causantes del exceso de períodos o de períodos abundantes podría estar implicado en la polimenorragia.

 

Ausencia de menstruación sin embarazo:

Si ya has empezado a tener menstruaciones y de pronto éstas se interrumpen durante más de seis meses, se puede decir que tienes amenorrea. Básicamente no significa otra cosa que interrupción del período, o ausencia del mismo. Esto no constituye un diagnóstico del problema, sino meramente un síntoma causado por un problema. Lo difícil es encontrar la causa, porque hay todo un abanico de problemas hormonales, físicos y meta-bólicos que pueden interrumpir la menstruación.

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