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Cáncer de útero o endometrial, displasia cervical y cervicitis en la mujer

Exploración del útero


Para realizar la exploración del útero se suele usar una anestesia general en el hospital, es la que recomiendan la mayoría de los médicos porque, a no ser que se haya dado a luz, el cérvix es demasiado pequeño para que pase el instrumento sin provocar una considerable incomodidad. A veces se realiza una histeroscopia con anestesia local en la consulta del especialista.

 

Procedimiento

Un histeroscopio es un instrumento del tamaño de un lápiz pequeño que se introduce por el cérvix; a través de él se puede ver la cavidad del útero.

La cavidad uterina se infla con gas o con fluido a fin de tener una buena panorámica y llevar a cabo algún otro procedimiento. El médico debe poder ver si alguna zona del endometrio parece estar enferma o presenta alguna anomalía.

Se tarda una media hora. Si se ha empicado anestesia general, son cuatro horas de recuperación en el hospital. Probablemente podrás irte a casa el mismo día.

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Cáncer de útero


El cáncer de útero (comúnmente del endometrio) es más probable después de haber cumplido los 40 años.

Entre sus síntomas se encuentran un sangrado anormal o recurrente entre menstruaciones, después de tener relaciones sexuales o tras la menopausia. Cuando se tienen más de 40 años, estos síntomas, por leves o pasajeros que sean, siempre deben investigarse.

 

Pólipos en el útero

Un pólipo es un crecimiento excesivo de un tejido, que está sujeto por un tallo o pedículo. Puede aparecer en el cérvix y en el endometrio.

Las células del pólipo con frecuencia son normales, pero pueden sangrar con facilidad. Los pólipos sangran a menudo después de las relaciones sexuales o al examinarlos un médico. Las mujeres mayores de 40 años que tienen pólipos cervicales también pueden tenerlos endometriales.

 

Cáncer endometrial.


Se incrementa el riesgo de sufrir cáncer del endometrio (el revestimiento del útero) si se toman fármacos con estrógeno sin progesterona. El riesgo aumenta cuanto más tiempo se continúa tomando sólo estrógeno, y permanece elevado durante cinco años o más después de haberse interrumpido el tratamiento.

A pesar de la existencia de adecuadas directrices médicas, hay facultativos que siguen prescribiendo estas combinaciones de THS potencialmente peligrosas. Un estudio realizado en 1995 en Melbourne en 2.000 mujeres que tomaban la THS reveló que al 26 por ciento de las que todavía tenían útero se les recetó estrógeno sin progesterona.

Hay dos maneras de tomar progesterona con estrógeno para proteger el endometrio. La progesterona puede administrarse durante un breve período de tiempo y luego dejarla, lo cual provoca una «menstruación»; o puede tomarse una dosis baja de progesterona de forma continuada, lo cual da lugar a un «encogimiento» del endometrio.

Para que el endometrio esté adecuadamente protegido, es necesario tener regularidad en los períodos de intervalos varían dependiendo del peso y de la edad. Si se esta dentro del margen normal de peso y se tienen 35 años o menos, se debe tener al menos tres períodos al año. Las mujeres mayores, en particular si tienen sobrepeso, deben tener al menos seis al año (hasta la menopausia, obviamente). Si tiene dudas consulte con un especialista.

 

Reducir el riesgo de cáncer endometrial.


Si los períodos se han interrumpido, hay que hacerlos volver para proteger el endometrio de un crecimiento excesivo de células que con el tiempo pueda convertirse en un cáncer, ya que es el endometrio el que se elimina con el sangrado durante el período.

Los médicos prescriben hormonas cíclicas como la píldora, o bien pequeñas dosis de progesterona entre siete y diez días cada mes, tras lo cual aparecerá el «período». La progesterona, ya se tome sola o en la píldora, inicia los cambios en el endometrio que son similares a los del ciclo normal.

 

 

Displasia cervical y cáncer.


Tanto el cáncer cervical como la displasia cervical se detectan mediante una citología.

La displasia cervical es un «estado precanceroso» que significa que las células están cambiando y con el tiempo pueden volverse cancerosas si no se las trata.

La displasia es más común entre los 30 y los 40 años de edad; el cáncer cervical aparece con mayor frecuencia alrededor de los 50.

Ambas patologías pueden resultar difíciles de detectar ya que pueden generar sintomatología leve que dificulte su diagnóstico, detectándose en estados avanzados con presencia de sangrado. Para ser precavida puedes hacerte citologías con frecuencia para descartarlas.

 

Cervicitis y anomalías del cérvix


Las anormalidades del cérvix pueden causar sangrado y/o dolor.

La cervicitis es una inflamación de las células del cérvix, normalmente debido a una infección crónica. Un síntoma común es el flujo vaginal, que puede ir acompañado de dolor o contener algo de sangre pardusca y desprender mal olor.

Eversión/ectropión cervical: Si las células que normalmente revisten el canal cervical crecen hacia abajo y sobre las áreas exteriores del cérvix, dicho «rebosamiento» se denomina ectropión o eversión cervical.

Estas células no son tan duras como las células normales del cérvix, y por lo general sangran con más facilidad, sobre todo al contacto.

 

Cervicitis: Es una inflamación de las células del cérvix, normalmente debido a una infección crónica.

La cervicitis genera un aumento del flujo vaginal, que puede oler un poco mal y contener sangre de un color distinto al habitual, causando en ocasiones dolores pélvicos.

 

 

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