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Cáncer de útero (endometrial) y endometriosis: conceptos, síntomas y tratamiento

El cáncer de útero (comúnmente del endometrio) es más probable después de haber cumplido los 40 años. Entre sus síntomas se encuentran un sangrado anormal o recurrente entre menstruaciones, después de tener relaciones sexuales o tras la menopausia. Cuando se tienen más de 40 años, estos síntomas, por leves o pasajeros que sean, siempre deben investigarse.

En este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber acerca del cáncer del endometrio o de útero, sus síntomas, causas y diagnóstico, las intervenciones quirúrgicas y los diferentes tratamientos existentes para revertirlo.

 

Cáncer del endometrio: definiciones, conceptos y síntomas


La patología del endometrio, la endometriosis, es un misterio.

Nadie sabe con seguridad por qué se produce, pero hay mucha gente que se dedica a explicar su teoría particular —te interese o no—, como eso de que «al tener un hijo se te cura» (lo cual no es necesariamente cierto) o «quiere decir que no eres fértil» (tampoco es necesariamente cierto) y «ya se te pasará; mi prima la tuvo y ahora tiene nueve niños» (tampoco es necesariamente cierto; y pobre prima).

En realidad no se puede prevenir la endometriosis ni su pariente cercana, la adenomiosis, ya que hay todo un abanico de teorías de por qué aparece y quién tiene más posibilidades de sufrirla.

 

Resulta difícil de diagnosticar porque produce infinidad de síntomas diferentes y porque algunos médicos suponen que el dolor es sólo menstrual y ya «irá asentándose», sobre todo en las mujeres jóvenes. Y resulta difícil de tratar porque es distinta en cada persona.

Las decisiones acerca del tratamiento son complejas, y hay veces que resulta muy difícil saber cuál es el más acertado. Las predicciones sobre la fertilidad futura tras el tratamiento son casi imposibles, dependerá de cada mujer y de su caso individual.

 

De hecho, si tu medico dice que no hay nada que hacer, o «querida niña, sé exactamente lo que puede curarte, y entiendo con toda exactitud hasta dónde alcanza tu endometriosis sin examinarte por dentro, y voy a curarte en un periquete y hacer que tengas un montón de niños», ya puedes echar a correr.

También debes echar a correr si tu experto en salud natural te dice: «Tengo una teoría secreta acerca de la endometriosis que no conoce nadie. Aparece porque estás deshidratada no tomas suficiente esencia de cornamenta de alee/no te sientes cómoda con tu lado femenino (etc.).»

 

Endometriosis: ¿Qué es?


Normalmente, el endometrio recubre el interior del útero y es expulsado, con el aspecto de sangre, durante cada menstruación.

cancer endometrio displasia endometrial

Cuando se tiene endometriosis, ese tejido endometrial empieza a crecer en otros lugares del cuerpo. Por lo general el endometrio no se va muy lejos, y se encuentra mayormente en la pelvis.

Uno de los principales problemas de la endometriosis es que las células endometriales que se encuentran donde no deben siguen intentando actuar como si estuvieran dentro del útero y se preparan por si acaso un óvulo deseara implantarse en ellas.

Así que cada mes se multiplican, y luego pueden sangrar otra vez, lo cual provoca nuevos implantes y las hace aumentar de tamaño. Si pudiéramos ver los implantes endometriales, nos parecerían quistes de sangre oscura, razón por la que los médicos suelen llamarlos «quistes de chocolate» (aunque también es un misterio cómo después son capaces de mirar de frente una barrita de Toblerone).

 

Causa del dolor por endometriosis

La persona que padece endometriosis sentirá dolor porque los quistes o implantes están creciendo donde no deben y ejerciendo presión, y hacen que se adhieran tejidos que no deberían adherirse, y provocan bloqueos donde no debe haberlos, principalmente en la pelvis y en todo el delicado armamento reproductivo que tenemos, como las trompas de Falopio, y por eso pueden producir infertilidad.

Pero tener endometriosis no significa que una automáticamente sea infértil, pues depende del grado del daño que hayan sufrido los órganos y de lo sigiloso que pueda ser el organismo para superarlo.

 

¿Dónde aparece?


Donde quiere. La endometriosis o cáncer del endometrio puede aparecer en cualquier lugar del aparato reproductor femenino.

Por ejemplo: en la pared exterior del útero, en las trompas de Falopio, en los ovarios o los ligamentos de éstos o el útero, en el intestino, en los uréteres (los tubos que van del riñon a la vejiga) o en la vejiga misma, o en el saco de Douglas, que es el espacio existente entre el útero y el intestino.

Puede aparecer en la vagina, en el cérvix o en la vulva. Algunas personas incluso la tienen en los párpados y en el ombligo y en otros lugares alejados. Es de lo más fastidiosa.

El nombre «endometriosis» proviene del griego clásico; endo significa «dentro» y metra significa «útero». La terminación osis quiere decir «proceso», en este caso un proceso de enfermedad.

La adenomiosis es un cáncer que aparece en una zona más delimitada. La adenomioisis aparece en el endometrio que existe entre las fibras de la pared muscular interna del útero.

 

Diagnóstico


El diagnóstico se realiza tomando una muestra de tejido durante una histeroscopia bajo anestesia local o general.

Las células del endometrio se examinan y se miden según el grado de cambio de normales a anormales, por lo general usando tres niveles: leve, moderado y grave (a menudo denominados simple, complejo y atípico).

Hiperplasia quística es otro término que se emplea para la forma menos avanzada (simple) de hiperplasia endometrial.

Es un tipo de patología que suele diagnosticarse tarde ya que se requerirán pruebas y revisiones para llegar a la conclusión de que es la endometriosis la que está causando dolor o dificultades para quedarse embarazada.

Además, la endometriosis tiende a repetirse: aproximadamente la mitad de todas las mujeres que la padecen la desarrollan de nuevo al cabo de cinco años de tratarla con éxito.

cancer endometrio displasia endometrial

 

Síntomas


La adenomiosis y (específicamente) la endometriosis son enfermedades de lo más variadas (pero puedes llamarlas desórdenes, si quieres).

Presentan síntomas que varían entre un dolor intenso de verdad y casi constante, sensaciones de tensión en la pelvis, dolor intenso en las relaciones sexuales con penetración, sangrado anormal, una sorprendente tensión premenstrual c infertilidad; de todo, hasta incluso no mostrar un solo síntoma visible.

Los síntomas que sugieren la existencia de una endometriosis, empezando por los más sospechosos, son:

  • Exagerada intensidad de dolores menstruales
  • Dificultad para quedarse embarazada
  • Experimentar molestias o dolor en las relaciones sexuales, en especial durante la penetración
  • La regla genera dolores que empeoran hacia su final
  • Presencia de dolor antes del período y en el momento de la ovulación
  • Dolor pélvico a un lado
  • Madre o hermana que hayan sufrido endometriosis.

Si tienes todos estos síntomas, probablemente te ha tocado el premio gordo de la endometriosis.

 

Tener la primera menstruación a edad temprana, los períodos largos (más de siete días) y los períodos abundantes están asociados con un riesgo mayor de sufrir endometriosis. Los ciclos largos e irregulares están asociados con un riesgo menor.

Si después de describir al médico todos estos síntomas y los factores que se relacionan con ellos y él te dice «No es más que un ligero resfriado» o «No es nada de lo que tengas que preocuparte, bonita», procura salir disparada de la consulta en menos de dos segundos.

Algunas de nosotras podemos tardar años en obtener un diagnóstico. Si sospechas que tienes endometriosis, cerciórate de que te envíen a un especialista; en este caso, como mínimo un ginecólogo.

 

Hiperplasia endometrial


La hiperplasia endometrial no siempre se convierte en cáncer endometrial, pero el riesgo aumenta cuanto más cambien las células. Entre el 1 – 4 por ciento de las mujeres que la sufren en su forma más leve hiperplasia simple o quística pueden desarrollar un cáncer de endometrio.

  • Más del 20 por ciento de las hiperplasias se transforman en cáncer si pertenecen al tipo más avanzado y no se tratan adecuadamente.
  • Alrededor del 10 por ciento de todos los casos de sangrado posmenopáusico se deben a una hiperplasia endometrial (hasta el 20 por ciento se deben a un cáncer).

Esta cifra aumenta si se está obesa o se toma estrógeno sin progesterona. Cuando se toma estrógeno solo, el endometrio se ve estimulado constantemente sin el el’eeto equilibrante de la progesterona. Este riesgo se explora en el apartado referente a la THS del capítulo sobre la menopausia.

 

Si crees que la puedes padecer, debes saber que la hiperplasia endometrial debe ser diagnosticada por un médico. Por lo general, será él quien administre un tratamiento, pero a veces las pacientes se niegan a aceptarlo.

La decisión de aplicar un tratamiento con remedios naturales sólo debe tomarse después de una detenida evaluación de todos los riesgos y beneficios. En esta situación, el mejor consejo práctico es casi siempre hacer caso del consejo del médico (no tengas reparos en solicitar una segunda opinión).

 

Tratamiento de la endometriosis


Tener endometriosis ya es bastante difícil sin tener que lidiar con esos sinvergüenzas autosuficientes o de mente estrecha que andan por ahí sueltos. Bien puedes descubrir que existe una combinación de soluciones médicas y naturales que te va bien a ti. Busca a alguien que diga: «Tengo mucha experiencia en este campo, ésta es mi especialidad. Puedo hacer conjeturas basándome en mi información y ensayar varias cosas, y trabajaremos juntos para encontrar el tratamiento que sea mejor para ti.»

NUNCA priorices los remedios naturales ante las soluciones médicas.

¡No te deprimas demasiado!

Hay montones de personas que superan la endometriosis, existen otras muchas que la tienen para siempre pero controlan el dolor, y hay muchas cosas que sí sabemos y que podrían servir de ayuda.

Te contamos a continuación como se trata la endometriosis y las diferentes intervenciones quirúrgicas para ello.

 

Reducir el riesgo de cáncer endometrial


Si los períodos se han interrumpido, hay que hacerlos volver para proteger el endometrio de un crecimiento excesivo de células. Sino, estás células con el tiempo pueden convertirse en un cáncer.

Los médicos prescriben hormonas cíclicas como la píldora, o bien pequeñas dosis de progesterona entre siete y diez días cada mes, tras lo cual aparecerá el «período».

La progesterona, ya se tome sola o en la píldora, inicia los cambios en el endometrio que son similares a los del ciclo normal.

 

Hay dos maneras de tomar progesterona con estrógeno para proteger el endometrio:

  1. La progesterona puede administrarse durante un breve período de tiempo y luego dejarla, lo cual provoca una «menstruación».
  2. Puede tomarse una dosis baja de progesterona de forma continuada, lo cual da lugar a un «encogimiento» del endometrio.

Se incrementa el riesgo de sufrir cáncer del endometrio (el revestimiento del útero) si se toman fármacos con estrógeno sin progesterona.

Si sólo se toma estrógeno es probable que el riesgo de cáncer aumente debido a sus altos niveles.

 

Hormonas para la pauta hormonal


Para poner remedio a la pauta hormonal anómala, los ginecólogos suelen recomendar hormonas sintéticas para simular una pauta hormonal normal.

Por lo general se toma una pastilla de progestágeno durante 10 a 21 días a fin de que el endometrio se desarrolle como lo haría en la fase luteiníca, y después se deja de tomar esa pastilla para permitir que baje el «período».

Con frecuencia la ovulación se inicia de manera espontánea al cabo de unos cuantos ciclos tomando progestágenos. Los motivos se desconocen.

Los fármacos de progestágenos no son útiles si una está intentando quedarse embarazada. Si una quiere quedarse embarazada, normalmente se estimula la ovulación mediante breves tomas de fármacos para la fertilidad. Habla con tu médico acerca de los efectos secundarios.

 

Hiperplasia endometrial leve


En casos leves de hiperplasia endometrial, algunas hierbas pueden reanudar la ovulación que se ha visto interrumpida por el estrés, la alimentación o la proximidad de la menopausia.

La situación ha de volver a la normalidad en el plazo de dos ciclos.

Las hierbas útiles para restablecer la ovulación son, entre otras. Ghamaelirium luteum (falso unicornio), Angélica sinensis (angélica china), Cimicifuga racemosa (cimicifuga), Aletris farinosa (aletris) y Vitex agnus castus (agnocasto).

 

 

Cirugía del endometrio o los óvulos


El objetivo del tratamiento es eliminar el tejido anormal y después establecer el desprendimiento habitual del endometrio en cada ciclo, inicialmente con la ayuda de fármacos.

La parte del endometrio afectada se elimina con un legrado al realizar la histeroscopia. Eso no «cura» el problema a menos que también se aborden las causas hormonales de la hiperplasia endometrial.

 

Laparoscopia


Propósito: Echar un vistazo a los órganos pélvicos, normalmente en busca de problemas como un bloqueo de las trompas de Falopio, con endometriosis o quistes de algún tipo. Se puede aplicar diversas clases de tratamientos al mismo tiempo, como la extirpación de quistes y la destrucción mediante láser de implantes de endometriosis.

Anestesia: General, en el hospital.

Procedimiento: El cirujano practica dos o más incisiones pequeñas para introducir el laparoscopio.

Este instrumento, delgado y parecido a un lápiz, lleva una fibra óptica a través de la cual el cirujano puede explorar los órganos internos. Normalmente se hace una incisión por debajo del ombligo y otra justo por encima del hueso púbico.

El abdomen suele llenarse con gas para elevarlo, y así al médico le resulta más fácil ver cada órgano concreto, y además hay más espacio para mover el laparoscopio. Al finalizar el procedimiento, la mayor parte del gas se expele al exterior, pero siempre se queda algo dentro de la cavidad abdominal, que puede causar dolor o incomodidad hasta que termina por disiparse, lo cual puede ocurrir al cabo de varios días. La presión del gas afecta a los nervios y puede provocar un dolor «diferido» en los hombros.

cancer endometrio displasia endometrial

Durante una laparoscopia se pueden llevar a cabo otros procedimientos quirúrgicos menores, como extirpar los parches de endometriosis con láser (que los vaporiza) o diatermia (quemarlos con una corriente eléctrica), extirpar pequeños quistes ováricos y eliminar adherencias. Estos procedimientos por lo general requieren un solo día de hospitalización, y el dolor y las complicaciones postoperatorias son mínimos porque las incisiones son pequeñas.

 

Tiempo: A veces una puede irse a casa el mismo día; en ocasiones, al día siguiente, dependiendo de lo que le hayan tenido que hacer.

Una cosa es echar un vistazo rápido, pero otra muy distinta es una operación adicional, como la del láser, que aumenta el tiempo de recuperación.

Por lo general, se suele tardar en estar bien unos cuantos días, dependiendo de las operaciones adicionales y de la clase de problema que se ha tratado. Aun cuando las heridas externas sean muy pequeñas, es posible que los órganos internos necesiten un tiempo para recuperarse. El dolor es un buen indicador de lo que se puede hacer y cuánto descanso se necesita. Escucha a tu cuerpo. Lee los consejos que te ofrecemos para antes y después de sufrir una intervención; es importante.

 

Laparotomía.


Propósito: indicada para una intervención más extensa que la que permite una laparoscopia. A menudo se recurre a ella para extirpar quistes grandes o endometriosis, o bien para hacer algún trabajo de reparación que mejore la fertilidad.

Anestesia: General, en el hospital. Procedimiento

Procedimiento: Una laparotomía implica una incisión abdominal, habitualmente justo encima del hueso púbico, y puede incluir la extirpación de adherencias grandes y difíciles de alcanzar, la extirpación de enlistes ováricos grandes, diatermia (quemar con una corriente eléctrica) o láser (vaporización) de endometriosis extensa y de difícil acceso, o bien la reconstrucción y microcirugía de órganos reproductores, por ejemplo, se suele practicar una laparotomía cuando es necesario operar de urgencia debido a la interrupción de un embarazo ectópico.

Tiempo: Una laparotomía puede durar entre media hora y varias horas, dependiendo del tipo de cirugía que haya que realizar.

El tiempo de recuperación es mayor que el de una laparoscopia porque las heridas del abdomen son más grandes, y también la cirugía interna, lis posible que permanezcas en el hospital entre unos días y una semana.

 

Ablación del endometrio


Propósito: Normalmente, para contrarrestar los períodos abundantes. El resultado que se prefiere es que quede poco o nada de endometrio.

Procedimiento: Este tipo de operación tiene muchas críticas, y entre sus desventajas se encuentra la de un alto índice de fallos. Con frecuencia sigue habiendo períodos, sobre todo cuando la paciente tiene adenomiosis. En cambio, en algunos casos, cuando han fracasado todos los demás tratamientos, este procedimiento ofrece una posible alternativa a la histerectomía convencional.

Anestesia: General, en el hospital.

Procedimiento: Una ablación endometrial es la destrucción del revestimiento del útero (endometrio), ya sea mediante láser o por cauterización. Para llevar a cabo la intervención, se introduce un histeroscopio por la vagina y el cérvix hasta el interior del útero.

Tiempo: Normalmente, entre media hora y tres cuartos de hora.

 

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