Hijos Psicología

Fases de la Adolescencia y problemas más frecuentes con los padres

fases adolescencia mujer

La adolescencia es una época llena de cambios para nuestros hijos, quienes deberán adaptarse a cada fase de la adolescencia según su edad.

En este artículo te explicamos las diferentes fases de la adolescencia desde la niñez a la edad adulta y comentamos los problemas más frecuentes que se presentan entre adolescentes y padres.

 

Fases de la Adolescencia

Pubertad


Esta etapa coincide con un cambio físico notable.

Lo más característico es que no todo el cuerpo crece en forma simultánea y los púberes durante un tiempo presentan una apariencia un tanto desproporcionada. Las manos y los pies se desarrollan antes que los brazos y las piernas y estas, antes que el tronco.

Esto trae como resultado un aspecto desgarbado, movimientos torpes y con poca coordinación.

Las mujeres suelen tener su primera menstruación y los varones comienzan a experimentar las primeras poluciones nocturnas.

La falta de conocimientos y de datos exactos pueden provocar mucha angustia y llevar a ampliar lo poco que saben acerca de su propio sexo con la ayuda de algún compañero de colegio o de algún amigo mayor. En general, las chicas suelen contar con mejor información que los hombres sobre las transformaciones de su cuerpo.

A esta edad, casi ningún chico se atreve a hablar con sus padres de sexo y menos aún, de relaciones sexuales. De todas maneras, es una edad en la que ya deberíamos haber hablado con nuestros hijos sobre sexo y haberles proporcionado educación sexual, sino, vas tarde.

Preadolescencia


Son las primeras señales que indican que un chico pronto va a dejar de integrar el mundo infantil.

Estos signos suelen suceder a partir de los 9 años y el más característico es que mantienen un buen equilibrio individual y familiar, sus amigos suelen ser del mismo sexo, comienzan a adoptar actitudes de independencia en cuanto a su vestimenta, su aspecto personal y su aseo.

 

De niño a adolescente


En la llamada “edad del pavo”, el paso de la niñez a la adolescencia suma muchos cambios: carácter, relaciones con los demás y por supuesto, en el aspecto físico.

El salto hacia la vida adulta, por más que le pese a más de uno (padres e hijos incluidos), no se da de un día para el otro ni sucede en forma instantánea.

En realidad, el torbellino existencial que aporta la adolescencia comienza a imponer su dominio entre los 10 y los 12 años.

Estas edades no constituyen reglas universales ni marcan líneas divisorias exactas. Es cierto que hay jóvenes que evolucionan más tarde que otros y que, por lo general, las mujeres suelen entran más temprano en esta etapa.

Pero, a partir de este momento aproximado es cuando comienzan a notarse una gran cantidad de cambios. Aquí, le damos un resumen con la evolución típica, edad por edad, para que pueda comprender, aunque sea un poco, los conflictos de su hijo y caer en la cuenta que la adolescencia comienza a mostrar sus primeros signos mucho antes de lo que uno puede pensar.

Esto lo ayudará a estar, al menos, advertido sobre las experiencias que seguramente vivirá en un futuro no tan lejano y a saber cuál será el siguiente “paso ” en la evolución del carácter de su hijo.

Adolescencia media – tardía


A partir de los 13 años, los adolescentes entra en un período de introspección e interacción únicamente con gente de su misma edad.

Se aíslan de los adultos que hasta el momento influían en su vida (padres, abuelos, padrinos, tíos o profesores) y en algunos momentos, hasta sienten vergüenza de ellos.

Lo que sucede es que necesitan corroborar con su experiencia personal que los adultos también tienen defectos. Hasta ese momento, creían ser los únicos capaces de cometer errores.

Los hijos necesitan verificar que ni los adultos ni ellos mismos son perfectos, generando alivio en sí mismos al descubrir y aceptar que la perfección no es una exigencia que deban cumplir. Los errores de los padres pueden verse duramente juzgados mediante burlas o críticas. En esta etapa es posible que los hijos eviten salir con sus padres y prefieran hacerlo con sus amigos.

La barrera de los 15 años puede ser el inicio de una etapa crítica y repleta de replanteos. Los jóvenes dejan de ser parte del grupo y comienzan a definir una personalidad única y privada. Las relaciones con el sexo opuesto se llevan la mayor parte de la atención y comienzan a experimentar los primeros noviazgos y relaciones de pareja

Post adolescencia y principio de la edad adulta


Esta última etapa, que abarca aproximadamente desde los 18 hasta los 22 años, constituye un período de tránsito en el cual los casi jóvenes adquieren una gran cantidad de derechos y privilegios: pueden manejar su auto, salir de vacaciones con amigos, dejan de ser menores de edad, etc.

En la post-adolescencia ya empezamos a desarrollarnos y adaptarnos a la edad adulta, siendo la fase en la que nuestros hijos esperan encontrar su momento para independizarse, salir de casa y trabajar.

En los últimos años, este período se ha extendido debido fundamentalmente a las dificultades para insertarse en el mundo laboral, al creciente interés o necesidad de dedicarse “full- time” a sus estudios universitarios, entre otros factores.

fases adolescencia mujer

La adolescencia en la mujer


Justo en el momento en que se tiene el primer período, suceden al mismo tiempo otras muchas cosas, entre ellas asombrosos cambios en el cuerpo y locos enamoramientos. Todas las hormonas parecen explosionar a la vez, en un proceso que transforma el cuerpo y también la mente.

Algunas chicas se limitan a encogerse de hombros y lanzarse a una carrera de 47 billones de kilómetros campo a través, pero otras sufren un amplio abanico de síntomas, desde llorar sin motivo hasta todo un recital de acné. Muy a menudo, estos síntomas se deben a las hormonas, que producen diversos estados de ánimo y cambios físicos, no al período en sí.

Con bastante frecuencia se pone como excusa la menstruación.

«Estoy deprimida de verdad.»

«Probablemente sea por la regla, cariño.»

«Me siento cansadísima.»

«Son problemas de mujer.»

«Las grandes empresas están conspirando con los gobiernos mundiales para oprimir a los pobres y aumentar al máximo sus beneficios.»

«Probablemente se deba a que va a venirte el período.»

 

La mayoría de los cambios sufridos por las adolescentes son normales y simplemente constituyen una etapa.

Algunos de los más horribles efectos secundarios que tiene el hecho de crecer pueden superarse con un tratamiento o con cambios en el estilo de vida (sí, puede que tengas que dejar de alimentarte sólo con golosinas y lechuga y aprender a venerar de vez en cuando el Sagrado Santuario del Tofu).

Por supuesto, puede que haya otros problemas que requieran la ayuda de un profesional de la salud. Lo que sigue a continuación te ayudará a distinguir entre un humor de perros y una alarma que se ha disparado en el «departamento» de los ovarios.

 

Problemas más frecuentes entre adolescentes y padres


Si durante la niñez, la relación entre padres e hijos marchaba de mil maravillas; ya llegada la pubertad, las cosas no suelen ser tan “fáciles” e “idílicas” como antes.

La ruptura en el diálogo, la rebeldía, el desafío constante a la autoridad son algunos de los puntos que integran la larga lista de quejas confeccionada por los padres quienes, en realidad, ya no saben para que lado tomar ante las actitudes desconcertantes de sus, al menos para ellos, “eternos bebés “.

 

Dificultades en la comunicación


“No se le puede hablar”

 

No podemos pretender que la forma de comunicar de nuestros hijos sea la misma cuando es un bebé, un niño o un adolescente.

El diálogo fluido y ameno, característico durante la niñez, comienza a tener algunas trabas desde la aparición de los primeros signos de la pre adolescencia y los inconvenientes se hacen aún más claros en plena pubertad.

Los papas, que hasta ese momento habían sido los principales referentes para sus hijos, son “destronados” de un día para el otro de su sitio de privilegio. “Antes, era capaz de contarme todos sus secretos. Pero, desde hace un año me ignora por completo.»

A veces, me preocupo porque ni sé cuáles son las cosas que le interesan o qué le está pasando por la cabeza”, explica Susana, recién llegada al difícil mundo de las mamas de adolescentes. Rosario, su única hija, está a punto de cumplir 14 años y no quiere saber nada en tener a su madre como fiel confidente, tal como lo hacía durante la infancia. “Ella no entiende lo que me está pasando. Prefiero hablar con mi mejor amiga que está en tal misma que yo y que me conoce mejor que nadie”, se defiende Rosario.

Acepta y comprende las necesidades de tu hijo pre-adolescente. No le fuerces a hablar. Comunícate con él de forma asertiva. Demuéstrale que puede confiar y contar contigo para lo que necesite y ten mucha, mucha paciencia.

 

 

Rechazo del amor y el cariño


«Mi hijo adolescente no quiere que le bese o abrace»

 

La “alergia” y el rechazo hacia cualquier gesto de cariño por parte de sus padres es un sentimiento muy frecuente que hace sufrir a ambas partes.

Los hijos, sobre todo en la etapa de la pubertad, se debaten internamente entre el amor de sus padres y el deseo ferviente por lograr, lisa y llanamente, que “desaparezcan del mapa “.

Cualquier gesto de ternura los hace sentir dependientes, vulnerables o demasiado infantiles.

No es nada raro escuchar más de una vez de boca de ellos frases del tipo: “mamá, no me vuelvas a dar un beso . Odio los besos!”.

Los padres, a pesar de la reacción adversa de ios hijos, deben insistir en demostrarles cariño, esforzarse en mantener el diálogo y estar siempre abiertos y dispuestos a hablarles.

También puede gustarte...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.